Monday, June 23, 2008

MIS RECUERDOS DE LETICIA

Fragmento de una foto tomada por Pablo Ortiz a la selva amazónica.

En diciembre de 1990 realicé el viaje más exótico de mi vida. Visité la selva y el río Amazonas. Cuando pienso en esos siete días que allí pasé, me llega el denso olor del río con el fango de la orilla, unido con la humedad de la vegetación tupida y colores iridiscentes. Y hasta de nuevo siento ese peso que invade mi cuerpo cuando he estado en un lugar donde me creo en “el fin del mundo”.



Antes de internarnos en la selva, el grupo con quien compartí aquella aventura y yo, permanecimos unos días en un pueblito llamado Leticia, que es el punto más sureste de Colombia, colindando con Brasil al este y florecido en un pedazo de la orilla norte del Amazonas. Hay dos formas para llegar a Leticia: en una embarcación a través del río, o por avión. Como llegué hasta allí por la segunda vía, contemplé desde arriba la magnitud y profundidad de la selva, cuyo espectáculo sobrepasó toda mi imaginación.


En la foto anterior, por ejemplo, capté a los vendedores del mercado a la orilla del río, recogiendo sus mercancías ante la inminencia de la lluvia. Desde el amanecer, allí se reúnen los nativos de caseríos cercanos y pobladores venidos de Bogotá, Medellín y Tolima (ya asentados por décadas en los alrededores) a vender sus frutas y productos agrícolas, así como también pescados y artesanías. En la foto siguiente, una vivienda típica a la orilla del Amazonas. Recuerdo que al mirar para dentro en una de ellas, observé una pared interior adornada con un póster turístico de Colombia, que tenía todas las letras y fotos de cabeza. Lo habían pegado alrevés.



Leticia es la capital del Departamento de Amazonas de Colombia, con una población que no llega a los 40 mil habitantes y a una altura de 96 metros del nivel del mar. La zona es conocida como Tres Fronteras –no le asombre si calles, restaurantes y hoteles llevan ese nombre- ya que al sur, en la otra orilla del río, está Perú, y al este Brasil, cuya frontera con Leticia es una calle que, al cruzarla, estás ya en Tabatinga, territorio brasilero.



En la época que visité Leticia presencié un espectáculo curioso para mí, pero cotidiano para los vecinos del área. La vivienda de un hombre tenía su sala, dormitorio y cocina en Colombia, pero el servicio sanitario se encontraba en el Brasil. Dicho individuo, alrededor de las 6 de la tarde, salía a la puerta de su casa en total estado de embriaguez, y le gritaba a nativos y turistas: “¡Porque yo como y duermo en Colombia.... y me cago en el Brasil....!”

La gente aplaudía, el hombre ebrío hacía una reverencia y entraba de nuevo a su casa. El show era diario y durante los días que allí estuve, nadie en el pueblo se lo perdía. El hecho había sido plasmado en numerosos periódicos y revistas nacionales e internacionales, según me dijeron.



En la foto anterior, los tres más jóvenes expedicionarios de nuestro grupo, y mi sombra a mano derecha, mientras recorríamos Leticia. Porque este pueblo incomunicado por carretera, paradójicamente, también tiene aceras, calles pavimentadas y parques, y toda una infraestructura turística completa, con hoteles con aire acondicionado y piscinas, y muchos restaurancitos con comida típica de la zona, en la cual abunda el pescado.



Durante las décadas de los sesenta y setenta, Leticia fue un centro de compra y venta de drogas al por mayor, lo cual le trajo un florecimiento económico al pueblo. Para mi asombro, allí vi construidas modernas casas de dos pisos, que en la época de mi visita muchas de ellas tenían guardias armados en sus entradas. También por el pueblo rodaban camionetas último modelo, aunque sólo fuese para darle la vuelta a la manzana o llegar al vecino Tabatinga.


Para internarnos en la selva, primero recorrimos por ocho horas el río Amazonas en una embarcación llamada La Vorágine, de la cual me contaron que hoy día está destruida y abandonada, pero que el gobierno municipal ha planeado reparar y devolver a sus aventuras. Durante nuestro viaje en La Vorágine, recuerdo que se rompió el motor y, mientras los entendidos trataban de repararlo, pasamos varias horas a la deriva, tiempo en el cual los inútiles nos entretuvimos en tomar el sol.



Les cuento todo esto porque, el estimado correligionario colombiano Pablo Ortiz, acaba de visitar Leticia y me ha enviado las fotos de su viaje. Mañana, el reportaje gráfico que Pablo le ha hecho a Leticia, 18 años después que yo la conociera y me enamorara de su encanto y el paisaje exhuberante que la cobija.


No piense que la vegetación que se ve al final del río es su otra orilla. El río Amazonas es tan ancho, que uno nunca llega a ver la rivera contraria. Sin embargo, más de un millar de islas dentro del río le hacen creer a uno que desde allí vio las costas del Perú.

Sunday, June 22, 2008

LAS DAMAS DE BLANCO Y LOS HIJOS DE DIOSES MENORES


A esas mujeres valientes que recorren la Quinta Avenida de la Habana todos los domingos vestidas de blanco, en silencio, portando un gladiolo, desafiando a la dictadura mientras le piden al mundo que se solidarice con la liberación de sus esposos, padres, hijos, hermanos, amigos, presos por el solo delito de querer pacíficamente libertad de expresión, elecciones libres y una vida digna para el pueblo cubano. Para estas mujeres, con toda admiración, dedico un gladiolo cada domingo.


Con su voto de levantar las sanciones a Cuba, la Unión Europea fue directa en su mensaje:
● A los europeos les importa tres comino si en Cuba se violan los artículos de la Declaración de los Derechos Humanos.
● Los cubanos no tienen derecho a la libertad de expresión, al voto directo y secreto para elegir su presidente, a la propiedad privada, al bienestar económico, a la pluralidad política, a la reunificación familiar, a la tecnología, a vivir en el Siglo 21.
● Los europeos no tienen la culpa de que los cubanos sean hijos de dioses menores... ¡que se vayan acostumbrando esos indios con levitas...! Porque, con el olor a petróleo que se huele desde las, hasta ahora, blancas arenas de las playas cubanas, los sangrones Castro (¿quién le hace caso ya al viejo chocho?) son lo que más le conviene a los hijos de los dioses mayores.


Los cubanos continuaremos con nuestras heridas, lejanos unos, escapando otros, atados los que quedan; las Damas de Blanco seguirán con sus pies cansados de tanto caminar por sus familiares injustamente encarcelados; y esos hombres que pacífica y valientemente cometieron “el gran delito” de emitir su opinión, morirán en los huecos inhumanos donde la dictadura los ha enterrado. La Unión Europea ya lo dijo: los cubanos son hijos de dioses menores.






Nada, para nosotros los cubanos, como decía Julio Iglesias: “La vida sigue igual”. Que en Cuba quiere decir: Siempre para peor. Como bien lo ilustra nuestro correligionario Garrincha a continuación:

Saturday, June 21, 2008

SABATINAS CON SALTINAS


Sobre las dos noticias relacionadas con la Isla, el correligionario Pong le pone los puntos sobre las íes y, de paso, me ayuda a no gastar energías escribiendo sobre la hipocresía de la dictadura de los Castro y la de la Unión Europea. Como bien dijo el estimado Camilo en su Estancia Cubana, “Ya ni siquiera me entretiene...” ese Espantapájaro-En-Jefe.

Si es verdad que conversó esos temas que anuncia el locutor de la televisión cubana, que le pongan audio al vídeo. Mientras tanto, mi opinión es que ese es un vídeo viejo. Lo único que cambió ahí el día que filmaron el fragmento mostrado, fue que Chávez se puso una camisa verde olivo encima de la blusa punzó con la que anda, y maquillaron distinto a la momia. Sobre las “repulsiones” que ha publicado últimamente el Esqueleto-En-Jefe, y el prólogo del libro hablando contra Yoani, Caetano Veloso y Zoé Valdés, entre otros, no hay ninguna prueba de qué, realmente, dichos textos hayan sido escritos por él.

Para mí, todo esto está orquestado para que su presencia siga como el gran Big Brother. A lo mejor no está muerto, ok, pero que está en una situación impresentable me parece más claro que el agua. Comió con no se quién, conversó con no se cuántos... ¡qué lo muestren! Así debe estar ese monstruo patético, que no pueden ni enseñarlo sin editar, cortar, enmudecer...

Sobre la hipocresía de la Unión Europea con respecto al levantamiento de las sanciones a Cuba, comparto totalmente la opinión de Camilo, de que la situación de Cuba es un “Tema moral”.




Días atrás, nuestra dilecta Isis Wirth publicó en su blog La Reina de la Noche, este grito de “¡No!”, cuyo artículo complementé con la siguiente caricatura de Patrick Chappatte.

También marqué para mostrarles este otro trabajo de Patrick Chappatte, que... bueno, me hizo reír y pensar, y reír... y pensar.

Nada, que todo es muy raro: Europa premia a una dictadura que lleva 50 años violando la mayoría de los puntos de la Declaración de los Derechos Humanos, China se está “abriendo”, las ovejas irlandesas –con más cordura que el resto de sus semejantes en Europa- se niegan a ser ovejas comunitarias, y los guapetones Castro le temen a una joven que ni siquiera escribe de política, sólo cuenta como es su vida diaria y su entorno, precisamente la obra de ambos hermanos dictadores.
Para colmo, un perro el otro día, en el Village, confundió a una de las muchachas más bellas de Hollywood, Natalie Portman, con una bomba hidráulica.

(Este recorte del New York Post lo tenía en la mochila desde hace un par de semanas).


Y el amigo Eduardo Frías Etayo, en su blog Remandingo, colgó desde ayer la última entrevista que él hizo en Cuba, publicada en la revista Somos Jóvenes, y titulada “A cáscara quitada”. Su entrevistado fue: El Plátano.

Friday, June 20, 2008

SOHO (Para los entrañables Miquis de Miami)


Hoy estaré corto de palabras, como cortos de palabra eran nuestros queridos Miquis.

Seguramente, quienes han pasado por New York recorrieron estas calles de Soho. Quienes no lo han hecho y planean venir, las caminarán y disfrutarán. La primera vez que visité el vecindario en 1989, aun tenía ese vuelo bohemio que le caracterizaba. Todavía habían edificios vacíos y otros abandonados, con sus fachadas pintorreteadas con graffiti; camiones cargando y descargando mercancías en las estrellas calles, y aceras poco iluminas.

Fue en los ochenta que comenzó a revitalizarse, gracias a los artistas y diletantes adinerados vecinos del área. Entre los principales activistas para la renovación de la zona, estuvo una artista cubana llamada Ana Mendieta, quien misteriosamente cayó de una ventana del edifico donde vivía. Según he leído y visto en documentales, siempre se ha sospechado de el que era su esposo, pero nunca se pudo probar nada y su muerte se dio como suicidio.

Ya en el 89 las galerías de arte más chick de la Ciudad se habían mudado para este barrio, y muchos restaurantes, bares y cafés nuevos se unían a los tradicionales, como el acogedor Fanelli's en la esquina suroeste de Prince Street y Mercer Street. Hoy día vivir en Soho es prohibitivo para nosotros, los económicamente mortales, y grandes tiendas como Coach, Chanel, DKNY, Jaime Mascaró, Swatch... you named, han ido desplazando a los pequeños comercios.

¿Por qué se llama Soho? Todo se debe a la calle de las primera y segunda fotos de este post, nombrada Houston Street. No la pronuncien “Jiuston” como el de Texas, que nadie les va a entender. Por estos lares se le llama “Jauston”, un capricho de la Gran Manzana. Pues bien, Soho significa South Houston. SoHo.













Fotos: Eufrates del Valle

Thursday, June 19, 2008

EUFRATES DEL VALLE LLEGARA A LA LUNA

Foto: Julián Lobo-Guerrero.

Se que no me van a creer, hasta que les demuestre que es verdad, que no miento.
Quiero anunciarles oficialmente que el nombre de Eufrates del Valle viajará a la luna. Lean el certificado que acredita lo que les acabo de decir.


Pero, los nombres de ustedes también pueden unirse a esta aventura si hacen un click aquí antes del 27 de junio del 2008.




FALLECIO EL PLATANO

La noticia me llegó a través de Cuarto de Máquina.

Wednesday, June 18, 2008

ARQ. CHEO MALANGA: LA PLAZA...


“La Plaza Cívica”

Por Arquitecto Cheo Malanga


Recuerdo cuando era pequeño y mis padres me llevaban a la Plaza de la Revolución a participar en concentraciones y marchas revolucionarias. Asistía contento, impresionado por aquel enorme espacio virtual y siempre acompañado por la inocencia de aquellos primeros años de vida. Luego crecí, y poco a poco comencé a descubrir y comprender la verdadera esencia totalitaria de aquel proceso político. Un día, con apenas 16 años, me propuse no asistir nunca más a aquella enorme Plaza a expresar algo que no sentía, tarea difícil para los que conocemos como funciona el “perfecto mecanismo” de proyectar la imagen de multitudinarias asistencias populares respaldando al régimen. Cumplir aquella decisión no fué tan difícil como la de luego interiorizar que la “llamada” Plaza de la Revolución” no fué concebida ni construida por la Revolución y mucho menos dedicada a aquel engañoso proceso político del año 59, como indica su actual nombre.


Uno de los aportes constructivos de la década del 40 fueron los edificios administrativos, estatales y privados. El Vedado comenzó a disputarle a la Habana Vieja el centro administrativo de la Ciudad. Un factor decisivo en el desarrollo de esta tendencia lo tuvo el proyecto de construir un gran complejo de edificios administrativos estatales en torno al Monumento dedicado a José Martí que se levantaría en la llamada Loma de los Catalanes.

En el año 1937 se creó la Comisión Central Pro-Monumento a Martí y se convocó al Primer Concurso Panamericano de ideas para las obras del monumento. Los resultados no fueron satisfactorios y permaneció desierto el primer lugar.

En los años 1939 y 1940 se celebraron otros concursos pero no fué hasta el año 1943 en que se celebró el cuarto y último evento, donde se concedió el primer premio al proyecto Templo Martiano o Templo de las Américas, presentado por el arquitecto Aquiles Maza y el escultor Juan José Sicre, quienes ganaron el derecho a erigir el monumento proyectado por ellos.
El segundo premio fué para los arquitectos Evelio Govantes y Félix Cabarrocas, quienes presentaron una biblioteca monumentaria.



El tercer premio fué para Enrique Luis Varela, al frente de un equipo de arquitectos compuesto por Raúl Otero y Jean Labatut, quienes concibieron la obra como un monumento arquitectónico que tomó como símbolo la estrella de cinco vértices de nuestra libertad, cuyo basamento consta de biblioteca, museo martiano y un cuerpo central formado por cinco aletones en forma de estrella, el nervio interior albergaría el ascensor y la escalera en forma piramidal. En la parte superior del monumento se ubicaría un mirador y la torre iría rematada con una estatua de Martí.

Luego del golpe del 10 de marzo de 1952, Batista trató de mejorar su imagen y prometió erigir el monumento premiado. Para tales fines creó una Comisión Nacional Organizadora de los actos y ediciones del Centenario y del Monumento a Martí. Sin embargo, inesperadamente la nueva comisión decidió dejar a un lado el proyecto ganador del último concurso y favoreció la construcción del proyecto de Varela, secretario de obras públicas y amigo personal de Batista. Esto provocó un gran escándalo, al extremo que Varela y su grupo de arquitectos decidieronn presentar una nueva composición, situando la estatua de Juan José Sicre al pie del obelisco, eliminando la imagen de Martí de lo alto de la torre, como originalmente lo concibió el proyecto de Varela.

Entre 1953 y 1958 se produjo la construcción del Memorial, configurado por una estrella de cinco puntas. El lugar cuenta con salas de exposiciones, en las que se muestran, entre otros documentos, facsímiles y manuscritos originales, como la primera carta escrita por Martí a su madre a la edad de nueve años y la nota enviada el 19 de mayo de 1895, horas antes de su caída en combate, al General Máximo Gómez.


El monumento conmemorativo ocupa la base de la torre. Al pie del obelisco descansa la estatua de José Martí, obra del escultor cubano Juan José Sicre, esculpida en mármol cubano, con una altura de 18 metros y rodeada de seis pilares que representan la cifra de las antiguas provincias, con sus respectivos escudos.

La torre posee un ascensor y una escalera de más de mil peldaños que conducen al Mirador del Monumento y punto más alto de la ciudad, desde donde se puede disfrutar de una bella vista de La Habana. La Torre está situada en una colina a 30 metros sobre el nivel del mar y tiene una altura de 109 metros, lo que suma una altura total de 139 metros. En días claros se puede visualizar hasta 50 km a la redonda. En el piso, a través de los puntos cardinales, el visitante puede conocer datos curiosos como su situación: al Norte, al Sur, al Este y al Oeste, así como la distancia hasta diferentes regiones como Jerusalén a 11 mil 22 kilómetros, La Paz a cuatro mil 655, a siete mil 454 de Madrid, España y a mil 782 de Ciudad México.

La obra total de la Plaza alcanzó un costo nominal de unos 16 millones de pesos, recaudados mediante donaciones de días de haber por los trabajadores cubanos.
El primer acto efectuado en la Plaza Cívica fué el Primero de Mayo de 1959 en conmemoración al Día Internacional de los Trabajadores. Dos años después, el 16 de julio de 1961, el nombre de Plaza Cívica fue sustituido por el de Plaza de la Revolución José Martí.

Espero con ansias el día en que esa majestuosa y hermosa Plaza recupere su nombre original y los cubanos podamos acudir de forma realmente espontánea a las actividades que libremente escoja nuestra conciencia, o verla nuevamente albergando un millón de cubanos gritando eufóricamente.......pero esta vez al ritmo de un sabroso Son de nuestro Willy Chirino.