Sunday, November 8, 2009

LAS DAMAS DE BLANCO: “IRAIDA” por Yolanda Huerga.


A esas mujeres valientes que recorren la Quinta Avenida de la Habana todos los domingos vestidas de blanco, en silencio, portando un gladiolo, desafiando a la dictadura mientras le piden al mundo que se solidarice con la liberación de sus esposos, padres, hijos, hermanos, amigos, presos por el solo delito de querer pacíficamente libertad de expresión, elecciones libres y una vida digna para el pueblo cubano. Para estas mujeres, con toda admiración, dedico un gladiolo cada domingo.



“Iraida”


Por Yolanda Huerga


De Iraida Soledad Rivas Verdecia se puede decir, parafraseando a Quevedo, “érase una mujer a un nebulizador, pegada”, pues su asma es tan severa que casi a diario tiene que recurrir a este aparato o a la inyección intravenosa para controlar el problema respiratorio que padece. No es raro encontrarse con ella en la Iglesia de Santa Rita o en otra reunión de las Damas de Blanco con una cánula hincada en su brazo.



Todos en su casa llevan muchos años militando en la oposición pública. Por eso el 18 de marzo de 2003, cuando la Seguridad del Estado arrestó a su esposo Roberto de Miranda, presidente del Colegio de Pedagogos Independientes, a ninguno le tomó por sorpresa, pero lo que sí no previeron fue que el día en que le celebraron el juicio, Marcos -el hijo mayor- se viera impedido de asistir, pues mientras esperaba junto a su madre para entrar al recinto judicial, fue detenido por la policía y encerrado en un calabozo. Iraida quedó sola sin ningún pariente o amigo en la Sala de Audiencias. Al escuchar el fallo de 20 años para su marido, Iraida no sabe qué se trastrocó en su cerebro y comenzó a gritar en pleno tribunal: “¡Libertad para Marcos, Libertad para Marcos!”. Afirma que estaba enloquecida pero que, gracias al furor que emanaba de ella, le devolvieron por lo menos a su hijo.

A Roberto le dieron una licencia extrapenal por razones de salud en junio de 2004, pero Iraida no disminuyó el activismo con nuestro grupo. Debido a eso, es desacreditada e infamada por la prensa oficialista y acosada por los acólitos del régimen: en agosto de 2006, durante el transcurso de un acto de repudio del que fue objeto, a su madre le subió la presión arterial y sufrió un derrame cerebral que le provocó posteriormente la muerte.

El año pasado su hija Elaide, residente en Miami, acompañada de su hijo y esposo, intentó visitar a sus padres. Hacía once años que no los veía y ellos no conocían al nieto.

Las autoridades cubanas les concedieron los permisos. La muchacha, colmada de alegría, realizó todos los trámites, gastó sus ahorros para pagar los documentos requeridos y llevar regalos. Al entrar al aeropuerto de La Habana, donde la esperaba su familia, sin dejarla saludarlos siquiera, la regresaron a EE.UU. cancelando la visita y sin mediar explicaciones de ningún tipo.

Mientras tanto Iraida y los demás se impacientaban porque no veían salir de la aduana a Elaide. Después de esperar por horas, fueron a preguntar a las autoridades migratorias. Las mismas le dijeron que habían revocado los visados de todos sus familiares, lo que fue confirmado un día después por un oficial de la policía política, quien le aseguró al matrimonio Miranda que jamás su hija entraría al país.

Este tipo de abuso es frecuente, los gobernantes cubanos como dueños absolutos del territorio nacional y de sus habitantes, se arrogan la facultad de decidir quién puede entrar o salir del suelo donde nació.


La gran mayoría de los cubanos residentes en el exterior, cuando viajan a la Isla, no quieren involucrarse con los disidentes, no quieren llevarles ni una carta, ni un pomo de medicinas, con tal de no irritar al gobierno. Y los que viven dentro tampoco se dan por aludidos acerca de las demandas del movimiento contestatario, ya que tienen que mostrar que son fieles defensores del proceso revolucionario, para que el régimen les permita seguir recibiendo a sus familiares y las remesas que éstos mandan.

O sea que, en tanto han liberalizado los viajes y el envío de remesas a Cuba, los que luchan dentro de la isla por la instauración de la democracia están cada día más desprotegidos y menos respaldados por los gobiernos de otras naciones.

El levantamiento de las restricciones de viajes de los cubanoamericanos a su tierra de origen, que habían sido impuestas como sanción al gobierno castrista por las altas condenas a 75 opositores pacíficos, se llevó a cabo en nombre del respeto a los derechos humanos sin tener en cuenta que la mayoría de esos opositores, continúan en prisión y que su único crimen fue tratar de ejercer esas libertades fundamentales.

Iraida me comenta: “Al igual que las otras mujeres de los presos, firmo cartas a organizaciones y reconocidas figuras internacionales, así como a primeros mandatarios del mundo. Pero cada día se intensifican más mis dudas: ¿habrá alguien que nos tome en cuenta?”



Blogs amigos que portan esta ilustración en solidaridad con las Damas de Blanco.



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Saturday, November 7, 2009

UN DIA DESGARRADOR EN LA VIDA DE PLUTARCO


Querido Éufrates:

Mi madre me regaló un día en que celebrábamos la Navidad en pleno secreto y complicidad familiar un hermoso libro de poemas. Corría 1970, el cual quedó en la historia como el año de la derrota de uno de los caprichos más grande de Fidel Castro: sus cacareados diez millones de toneladas de azúcar que no pudieron cumplirse. Pero de esto no es lo que quiero hablar, amigo Éufrates. Retomo el regalo y te cuento que lo leí muchas veces. Ella se encargaba de buscar las publicaciones más importantes para que no me faltaran en mi acervo. Mi padre, con sus cosas, exigía la disciplina y controlaba los horarios… “esos comunistas te meten en líos y te llenan la cabeza de tonterías y cuando uno viene a ver el hijo es rojo”, les decía a sus amigos y no había quién se escapara a un mitin en la secundaria sin que él no lo supiera. Por eso les agradezco mucho el que me hayan abierto los ojos para enfrentarme a lo que ellos veían como el circo de “Castro y sus lameculos”.

Los dos murieron. Mi madre muy joven aún y mi padre maldiciendo a Fidel. A mis viejos los tengo siempre presentes, se me olvidaron las nalgadas o las broncas de adolescente cuando quería algo. Me llegan felices a mi cabeza y sonrientes, unidos, compartiendo lo poco que se conseguía para comer y mi vieja diciendo que las alitas de pollo eran sus preferidas.

Yo salí de la isla cuando pude y me sentía en deuda con ellos. Por eso, cuando visité Cuba recientemente, caminé desde el hotel hasta el cementerio de Colón con unas flores. Mi primera prueba de fuego fue que no me dejaron entrar con las flores…. “Compañero” me dijo un vigilante “las flores tienen que ser de plástico, ¿no ha visto la circular de la puerta?”. Viré la cabeza y vi una larga lista de cosas prohibidas. Conté hasta cien y dejé las flores en la basura. Fui hasta donde estaba “Información” y al preguntar el lugar exacto donde reposaban los restos de mis viejos, una mujer me dijo que el trámite costaba diez dólares. No podía creerlo. En eso llegó el sacerdote de la iglesia del cementerio, afortunadamente, y después de decirle algunas verdades a la empleada ladrona, me indicó que el osario estaba detrás de la iglesia y que cada cajita debía tener el nombre con la fecha de fallecimiento. Se lo agradecí y seguí sus orientaciones.

Caminé bajo un sol inmenso, al mismo tiempo que veía el desastre y el descuido de los monumentos que hicieron que el cementerio habanero fuera uno de los que más obras de arte cobijara en el mundo. En la medida en que me acercaba al osario un reguetón colmó mis oídos. Me paré en la puerta. Dos hombres jugaban a las damas, un aparato de radio dejaba oír el chabacano reguetón, otros dormían en una esquina y un negro viejo se fumaba un tabaco en un taburete. Todos estaban rodeados de osarios rotos, huesos humanos en el suelo, filas enteras caídas sobre las vecinas, en fin, un caos.

Le pregunté al del tabaco si podía buscar los restos de mi madre y de mi padre. Me miró, se quitó una gorra sucia que tenía en la cabeza al mismo tiempo que se rascaba la calva y me dijo: “Chico, mira a ver si los ves; esto está de madre porque no hay personal para ordenarlo y nosotros sólo estamos para cuidar que los santeros no se lleven los huesos para hacer brujerías”.

Quería gritar, patear, golpear, ¡Dios mío que impotencia! Salí casi corriendo, espantado. No podía creer lo que había visto, peor aún, todavía no puedo entender que ni siquiera logré encontrar los restos mortales de mis padres. El gobierno que ya nos dividió y separó a la familia en vida, permite que también se profane a nuestros seres queridos fallecidos. ¿Qué se puede esperar de esa chusma indolente que gobierna a Cuba?

Si no lo cuento me saldría espuma. Son cosas que pasan en esa Isla donde no se respeta ni a sus muertos.

Un abrazo, tu amigo Plutarco

Friday, November 6, 2009

MEJOR QUE SOSOBRE A QUE FAFALTE



Fotos: Eufrates del Valle.

Thursday, November 5, 2009

¡YANKEES CAMPEONES!







Pedro Martínez: Who is your daddy?


Wednesday, November 4, 2009

ARQ. CHEO MALANGA: “¿QUÉ BOLÁ?”


“¿Qué Bolá?”

Por: Arquitecto Cheo Malanga
Fotos: Arquitecto Cheo Malanga


Hace unos días llevé a mi hijo a conocer Daytona Beach, una ciudad ubicada en la costa este de la Florida. Daytona Beach pertenece al condado Volusia y posee una población de unos 66,000 habitantes.


El gran atractivo de Daytona, además de sus famosas playas, es el Daytona International Speedway, un circuito donde se corren las “24 horas de Daytona” y las “500 millas de Daytona”. La ciudad es la meca de los deportes de motor y es mundialmente conocida por permitir a los vehículos transitar y estacionarse en las arenas de la playa.


Una mañana al despertar recibí una agradable e inesperada sorpresa al encontrarme con este singular auto estacionado frente a nuestro Hotel.


No me hubiera sorprendido si lo hubiera descubierto transitando por las calles de Hialeah o la Habana Vieja, pero en esa ciudad tan anglosajona y alejada del principal asentamiento de quienes cogimos el tren de las “3:10 to Yuma“, fue todo un acontecimiento.




Estuve esperando un buen rato por la dueña de este “patriótico auto” para conocerla, pero al parecer además de sentir un profundo y extrovertido orgullo de su nacionalidad, era algo dormilona. Así que decidí zambullirme en las frías aguas de Daytona Beach e imaginarme, con un profundo poder de abstracción, que lo hacía en las cálidas y azules aguas de Varadero. Porque al fin y al cabo, ese poder de imaginación, “nadie me lo quita“… o ¿qué bolá?

Tuesday, November 3, 2009

PREVENCION ANTE EL VIRUS H1N1

Si al levantarte te ves así, no vayas al trabajo…
(Recibido por email. ¡Gracias estimado E.!)

Monday, November 2, 2009

EXHIBICION DE NOVIEMBRE: “59th STREET BRIDGE SPOTS”



Hoy inauguramos “59th Street Bridge Spots”,
la exhibición del mes de noviembre en

Sunday, November 1, 2009

LAS DAMAS DE BLANCO. OTRO DOMINGO.


A esas mujeres valientes que recorren la Quinta Avenida de la Habana todos los domingos vestidas de blanco, en silencio, portando un gladiolo, desafiando a la dictadura mientras le piden al mundo que se solidarice con la liberación de sus esposos, padres, hijos, hermanos, amigos, presos por el solo delito de querer pacíficamente libertad de expresión, elecciones libres y una vida digna para el pueblo cubano. Para estas mujeres, con toda admiración, dedico un gladiolo cada domingo.