Friday, April 22, 2011

TRAS LA HUELLA DE UN MARIELITO MENOR DE EDAD

Rolando Pulido. New York, 2011. Foto: Natacha Herrera.

Cada ser humano lleva su historia en una maleta intangible, sin sospechar que otras personas desconocidas hasta entonces cargan también similares lugares, olores, imágenes asociados a sus recuerdos. Un día dos seres coinciden y se sorprenden de cuantas cosas en común tenían.


¡Quién me iba a decir que detrás de la marquesina del Blue Note del New York de los noventa estaban las manos de un cubano!


O que el awning de Cooper’s, el bar del vecindario del programa televisivo The King of Queens, había sido diseñado y confeccionado por ese mismo cubano. O que la valla que anuncia a la legendaria librería Strand de la calle 12 y Broadway igualmente.


De Rolando Pulido conocí primero su trabajo como diseñador gráfico; luego su rostro -aun sin nombre- en las protestas frente al edificio de la representación de Cuba ante las Naciones Unidas en la década del 90. Finalmente al ser humano que hoy les presento.

Foto de carné tomada en Las Villas en mayo de 1980 para un pasaporte que nunca le dieron. Un peine y esta foto fueron todas sus pertenencias durante la travesía Mariel-Key West.

¿Bajo cuáles circunstancias saliste de Cuba?

“Salí de Cuba en el año 1980 durante el éxodo del Mariel. Fui el único de mi familia que decidió dar ese paso en aquel momento. Era menor de edad y los trámites se complicaron ya que mi madre se negó en un principio a darme el permiso.

A las pocas horas de haber presentado mi salida, fui víctima de un masivo acto de repudio en plena calle, donde fui humillado verbalmente y fuertemente golpeado frente a mi escuela.

Los que no éramos de La Habana, no podíamos ir por nuestra cuenta a dicha ciudad en esa etapa. Teníamos que depender de un transporte destinado a llevarnos, junto a nuestros expedientes y demás papeleos donde aseguraban -desde provincia- que éramos ‘escoria legítima’. Esta espera tardó más de dos semanas, lo cual no parecería tan largo si no hubiera tenido que mantenerme escondido en varios sitios, a veces hasta que llegara la noche para poderme escurrir entre las sombras de los portales del Prado cienfueguero hasta llegar a mi casa, para volver a perderme antes de que amaneciera”.

Central Park, 1988. Earth Day.

¿Cómo era aquel New York donde pasaste el cultural shock?

“Francamente, no fue tal cultural shock. Vine de Cuba muy consciente de que me enfrentaría a un nuevo país, a un nuevo idioma, a un nuevo modo de vida y lo asimilé muy bien. Extrañaba a mi familia, a mis amigos y a mis perros, pero nunca a Cuba como tal. La Cuba que conocí no me había gustado ni un poquito. Había sido el lugar donde desde que nací me trataban de adoctrinar con una ideología que no me gustaba, que no era la que mis padres hubieran preferido para mí. El país donde un extranjero es el único que tiene derecho a ser libre. El país que me golpeó cuando quise irme. Mi país, que me prohíbe tocar su suelo.

Rolando Pulido. New York 1982.

New York ha sido mi casa desde que llegué, aquí me hice hombre, maduré y espero morir también en esta, mi ciudad.

El New York de aquel verano de 1980 era muy diferente al de hoy. Era el primer año de una nueva década y quedaba todavía la cultura de los setenta. Me divertí muchísimo, todo era nuevo para mí, salía todos los días y las noches y en poco tiempo me sentí en casa”.

De la serie Cuban E-volution.

¿Qué representa para ti el descubrimiento de una sociedad cubana virtual, libre, heterogénea, creativa y activamente crítica con la dictadura de Fidel y Raúl Castro?

“Ellos representan para mí la verdadera Cuba. Las voces sin miedo y sin censura. Son las voces de muchos años de opresión que han encontrado la válvula de E-escape.


Esta sociedad cubana virtual es la que le ha confirmado al mundo que el sufrimiento cubano es real y que no se trata de un cuento de exiliados de derechas.

No sólo cuentan sus realidades en sus blogs, sino que alientan a otros ciudadanos a expresarse libremente de igual manera. Ellos son los promotores de la sociedad civil cubana y merecen todo mi respeto, solidaridad y apoyo”.

Untitled.

Como artista plástico trabajas la pintura y el diseño gráfico. ¿Cómo describirías el binomio placer/resultados de ambos medios de expresión en tu vida?

“Es difícil describir algo que has hecho siempre, algo que es natural en ti. Aprendí a dibujar antes de aprender a leer.

La pintura es algo que disfruto inmensamente, es algo muy íntimo, muy personal. El diseño gráfico ha sido mi modo de sustento por casi toda mi vida y es algo que también disfruto mucho. Considero que un buen gráfico tiene más poder que mil palabras y es por eso que me esfuerzo en poner mi granito de arena en promover la democracia en Cuba y también para denunciar las injusticias del régimen castrista.

The Big Tit in the Sky.

En muchas ocasiones trato de combinar el dibujo y el trabajo gráfico digital para darle más autenticidad al producto final, dependiendo del tema. Otras veces prefiero hacer diseños muy simples para no perder el momento noticioso, cuando se trata de algo urgente como podría ser el arresto de un disidente en la isla.

Por muchos años busqué la manera más eficaz de denunciar las atrocidades que suceden en Cuba por parte del gobierno y encontré que es a través de mi trabajo gráfico. Hoy gracias a la Internet, puedo compartir mi trabajo con otros cubanos en muchas partes del mundo, incluso de dentro de la isla y hacer proyectos juntos, lo cual me da la seguridad de que la sociedad civil en Cuba está creciendo cada día.

Me siento muy conforme con lo que hago. La vida me dio un talento que disfruto enormemente y más aun, porque me ha servido para ayudar a mis compatriotas. Solo me falta la libertad de Cuba para ser plenamente feliz y esta vez, sé que ese día está muy cerca”.

Rolando Pulido. New York, 2011. Foto: Natacha Herrera.

Wednesday, April 20, 2011

RINCONES










Fotos: Natacha Herrera.

Sunday, April 17, 2011

Y RAUL CASTRO DIJO… (Fragmentos escogidos)

“Vamos para 53 años de inmovilismo. Es hora ya de que la sociedad cubana se abra por el bien de la nación, que otros líderes tomen las riendas del poder. A partir del lunes, todos los partidos políticos que quieran inscribirse formalmente podrán hacerlo para que participen en las elecciones libres, secretas y directas que tendrá Cuba en los próximos seis meses, después de más de medio siglo de errores cometidos bajo la administración de mi hermano Fidel y la mía…”

“La voz ciudadana será escuchada. Invitamos a los disidentes, periodistas independientes y blogueros alternativos a que ocupen espacios en los medios de comunicación, y también a todos aquellos que en el exilio deseen sumarse a la patria del siglo XXI con ideas renovadoras para que expongan sus puntos de vista y sus plataformas políticas…”

“Cuba es de los cubanos. A partir de ahora ningún cubano o hijo de cubano necesitará permiso de entrada o salida del país y cada oficial de inmigración lo recibirá en los puertos o aeropuertos de embarques con un mismo lema: Bienvenido a casa…”

“Nuestra nueva sociedad entierra para siempre la condición de prisionero político. Ningún cubano volverá jamás a ser encerrado, juzgado, o vituperado por su opinión política…”

“¿Para qué esta isla pequeña necesita de un ejército militar consumiendo gran parte del presupuesto estatal? Queda abolido el ejército como institución armada y el cuerpo policiaco se encargará solamente de los delitos comunes….”

“Un nuevo sistema judicial entrará en vigor a partir de ahora, totalmente separado de la administración gubernamental y de los partidos políticos, que garantizará la propiedad privada, la iniciativa comercial ciudadana, las leyes y el bienestar social de la población…”

“Si los Estados Unidos quitan el embargo, los ciudadanos norteamericanos y los del resto del mundo podrán negociar directamente con los ciudadanos cubanos, en aras de estimular la iniciativa privada, la entrada de moneda dura a nuestra sociedad y la renovación de nuestra infraestructura maltrecha…”

“Ningún presidente electo por el pueblo permanecerá jamás en el poder por un período de más de ocho años…”

En eso el cocorote dorado del sol comenzó a asomar por la punta este del litoral y los cubanos empezaron a despertar e incorporarse a la pesadilla diaria de más de medio siglo.

Friday, April 15, 2011

PRIMAVERA, SUSPIRO AMARILLO…

Foto: Natacha Herrera.

Belleza fugaz que renueva el espíritu del cansancio que deja la temporada blanca.

Rayo de luz que entra por la ventana invitando al espectáculo de la calle, fusión de colores sobre cuerpos ligeros, convulsión del tráfico, niños ensimismados en el primer helado del año al aire libre, vecinos risueños que abrazan sin motivo.

Primavera, un suspiro amarillo que no espera.

Monday, April 11, 2011

BROOKLYN BRIDGE @ 6PM














Fotos: Natacha Herrera.

Friday, April 8, 2011

COPPELIA EN NEW YORK


Mi abuelo hubiese dicho: “Ni se vistan que no van al baile”.

Porque, para un cubano ir a Coppelia es sinónimo de helado. Y si este Coppelia está en una de las ciudades más importantes del mundo, lo menos que el cubano puede esperar es la variedad de los 50 sabores con que se inauguró el Coppelia habanero de L y 23 en los años sesenta.


Después de leer en el blog Penúltimosdías que un Coppelia abría en Manhattan, para allá partimos el diseñador gráfico Rolando Pulido, mi alterego y yo a degustar un helado y echarle un vistazo al lugar. Les cuento.


Si bien unas banderitas cubanas como detalle de la decoración prácticamente dan la bienvenida al entrar al local, la añoranza que nos motivó llegar hasta allí se evaporó al leer el menú.



Entre Bandeja Paisa, Ensalada Suiza, Nachos y Tacos, y Mofungo Camarones, encontramos una Ropa Vieja o una Papa Rellena. De los 50 sabores de helado que nos hacía agua la boca, sólo unos tres o cuatro confeccionados allí, como helado de aguacate por ejemplo. La realidad es que este Coppelia es un restaurante de comida latinoamericana que nada tiene que ver con nuestra famosa heladería, a pesar de los elementos banales de la decoración relacionados con nuestro país.


Conversamos con Luis, joven mexicano, quien nos contó que estaba asociado con la cubana Beatriz de Armas en esta aventura del Coppelia de New York. ¿Por qué el nombre de la heladería? Le preguntamos.

Luis nos habló del mostrador con las banquetas tan populares en las cafeterías de los años cincuenta del siglo pasado. Luis nunca ha visitado la Habana como para comprobar que esas banquetas en la Isla si no se han extinguido están a punto (no sé en qué estado se encuentren las de Coppelia hoy día), y que las mismas no representan en nada símbolos cubanos; si en Cuba pulularon fue más bien por la marcada influencia que teníamos de la modernidad norteamericana antes de 1959.


Sin embargo, si ignoramos por unos segundos el nombre del restaurante, les aseguro que la experiencia vale la pena. La preparación de la comida de primera calidad. Rolando eligió una Frita Cubana que, aunque no era esa frita cubana que encontramos en Miami en cada esquina, resultó muy sabrosa a pesar de que por mariquitas estuviera acompañada de yuca frita.

Yo pedí Tres Leches de Mango, que se quedó en el camino entre las Tres Leches y un batido de la fruta. Sin embargo, a mis acompañantes le satisfizo.



Los camareros, amabilísimos y diligentes. Quizás porque eran las seis de la tarde y pocos comensales para dicha hora en un restaurante en su tercer día de abierto, nos pareció demasiados en relación con los clientes. De música de fondo, bastante alta para ser “de fondo”, una salsa que hería mis tímpanos y que intenté varias veces que quitaran sin obtener resultados.


Pienso que a este nuevo restaurante le va a ir muy bien. Una decoración ecléctica acogedora, calidad, variedad y creatividad en la confección de la comida y una ubicación maravillosa en la concurrida calle 14 entre las avenidas Séptima y Octava.

Pero, usar el nombre de Coppelia para un restaurante más en esta ciudad de restaurantes es como gastar cartuchos certeros, o esos dardos exactos si el Coppelia de New York hubiese sido una heladería, considero como buen cubano criado entre Ensaladas, Jimaguas, Sunday, Banana Split y Turquino.

Temo que un turista despistado después de haber pasado por acá llegue un día a la Habana y, “sin quitarse el polvo del camino”, vaya directo al Coppelia y le pida a una camarera unas Arepas de Pabellón. Lo menos que recibirá será un revirón de ojos con el chasquido que produce un “huevo frito” de boca.


En el Coppelia de New York lo que más que nos recordó a Cuba fue el baño.

Rolando Pulido.

Natacha Herrera.

Eufrates del Valle.

Tuesday, April 5, 2011

Friday, April 1, 2011

DEL CUCURUCHO DE MANI AL KILOMETRO DOS Y MEDIO…

Subía por la calle Párraga de la Víbora loma arriba empujando su carretón cargado de cucuruchos, sonando una campana y gritando a todo pulmón: “¡Maní! ¡El manisero llegó!” mientras la esquina con Estrada Palma comenzaba a oler a maní tostado. Yo tendría tres, cuatro, cinco años y disfrutaba el espectáculo desde el balcón del apartamento de mis abuelos maternos. A esa edad todavía no me gustaba el maní y a quien esperaba con impaciencia era al vendedor de panes de gloria.

Esta escena quedó tapiada en mi memoria afectiva y no volví a oír mencionar la palabra maní con marcada frecuencia hasta principio de los Ochenta, pero con otro significado que nada tenía que ver con cucuruchos.

Dependiendo de la nacionalidad, por estos lares le dicen pot, joint, porro, gallito, weed. En aquella Habana ochentera le decíamos maní.

El maní a mí me lo presentó mi queridísimo amigo “coco”. Con el terror que siempre he tenido de ir a parar a una cárcel, la probé a puertas y ventanas cerradas, explicándole vehementemente a mi acompañante de aventura de que aquello no me provocaba ni fú ni fá, mientras sigilosamente vigilaba por la ventana que no hubiese “moros en la costa”.

Aunque siempre digo que yo, como Bill Clinton, no llegué a aspirarla, mi pequeño apartamento habanero de entonces se convirtió en santuario para iniciados. “¡Qué gozar…!” decían unos. “¡Qué, tenemos vicio…!” decían otros. Debo confesar que el maní ayudó a muchos de mis generación a conciliar la larva incubada tras los sucesos de la Embajada del Perú, el éxodo del Mariel y los brutales mítines de repudio que nos convertiría luego en “gusanos a mucha honra…” con la ingenuidad de creernos el futuro intelectual y artístico del país, elegidos para erradicar la intolerancia de las generaciones más viejas.

Solía ir con “coco” a buscarlo al Kilómetro Dos y Medio, una urbanización de casas modelo Sandino detrás del barrio Altahabana, donde la policía no se atrevía a entrar. Una de las anécdotas que daba fama de barrio guapo al Kilómetro Dos y Medio era aquella que ocurrió tras un asesinato. La policía entró a la urbanización en paracaídas a recoger el arma homicida.

El patriarca se llamaba Alberto Caridad, hombre honesto en su negocio. Por no esperar por Alberto Caridad una noche, mi entrañable “coco” corrió como Juan Torena, con el corazón en la mano, después que unos malandros –aprovechando la ausencia de Alberto Caridad- trataran de agitarle el dinero. Cuando vi pasar corriendo a “coco” por mi lado, no lo pensé dos veces y eché un patín detrás de él. Pasado el susto y ya a salvo, le pregunté a mi amigo qué había sentido en ese momento en que aquellos morenos lo tumbaron al suelo, a lo que él me respondió: “La verdad es que tenía ganas de echarme a llorar y llamar a mi mamá”.

Por la visita de Carter y el regalo que le hicieran a este los bloggers alternativos en Cuba, me entero que el maní, el verdadero, se ha vuelto popular por allá y yo caigo en cuenta que he mal interpretado varios emails que me han llegado desde Cuba.

Por ejemplo, un amigo de la infancia el otro día me escribía desde la Habana que estaba harto del maní, a lo cual le respondí que dejara de fumar. A los dos días recibí unas líneas suyas diciéndome: “¿… de qué hablas? A ti la Coca Cola del olvido te tiene trocado: mijito, en mi vida he fumado…”