Friday, June 6, 2008

B&H: EL IMPERIO DE LA TECNOLOGIA DIGITAL EN NY


B&H Photo ● Video ● Pro-Audio es la tienda más moderna que conozco. No he visto otra similar. Si después de leer este post, sabe de una con estas características, déjelo dicho en un comentario, por favor, para tener esa información.


En la imagen anterior pueden observar unos rieles colgados del techo. En ellos radica la clave de la eficiencia de este lugar que tiene todo lo nuevo en tecnología digital, a los mejores precios. De hecho, B&H puso en crisis a los distribuidores minoristas de cámaras y vídeograbadoras de New York cuando abrió sus puertas. Hoy día es un imperio, y un lugar obligado de visitar.



La mayoría de sus empleados son judíos ortodoxos, choronguitos incluidos, que algunos se los encaraman detrás de las orejas con unos pequeños ganchos. La primera vez que visite la tienda, alrededor de diez años atrás, no podía creer lo que mis ojos veían cuando vi a tantos alrededor mío. Sin embargo, pasado el susto, me dirigí a uno de ellos para preguntarle cómo funcionaba aquello. En medio de la conversación, el empleado me disparó la clásica pregunta de where are you from? que lanzan tras oírme el acento. Le digo. Y aquel hombre rubio, de ojos azules, alto y con sus dos chorongolos cayéndole a los lados de la cara, me suelta en perfecto español que él también era cubano, que había crecido en Miami Beach y, al enamorarse de una judía se convirtió a la fé de ella.
Cuento del cubano aparte –esas anécdotas tan simpáticas de cuando nos sale otro cubano como de debajo de la manga- veamos cómo funciona B&H a través de las imágenes. Un cliente le pide al vendedor la mercancía que quiere comprar. Dicho representante de venta, por una computadora, envía la orden. No pasa un minuto y el pedido llega a través de los rieles del techo. En la foto que sigue, observen la cesta plástica verde que viene deslizándose por los rieles.


Digamos que el cliente revisa su orden, hace todas sus preguntas pertienentes y decide comprar. El vendedor envía de nuevo la mercancía en la cesta hacia el lugar donde van a empacarla.


El vendedor le extiende un recibo al comprador, con el cual este va a pagar su compra.


Una vez pagada, pasa a recoger el paquete, que allí estará listo.


La mercancía todo el tiempo se ha trasladado en las cestas a través lde los rieles.





En la esquina de la 9na Avenida y la Calle 34.


Fotos: Eufrates del Valle

Thursday, June 5, 2008

Y PENSAR QUE…


… ERAMOS LOS PRIMEROS.


Wednesday, June 4, 2008

ARQ. CHEO MALANGA: COPPELIA CUMPLE AÑOS



“La Catedral

del

Helado”








Por Arquitecto
Cheo Malanga












El 4 de Junio de 1966 se inauguró en La Habana la Heladería Coppelia. Ubicada en la famosa esquina de L y 23, es unos de los edificios mas bellos construidos en Cuba, fruto del talento del Arquitecto Mario Girona, y la colaboración de los arquitectos Rita Maria Grau y Candelario Ajuria. El cálculo estructural estuvo a cargo de los Ingenieros Maximiliano Isoba y Gonzalo Paz.



En la esquina que ocupa hoy El Coppelia existió un hospital, el Reina Mercedes, inaugurado en el año 1886, se mantuvo en funcionamiento hasta el año 1954, año en que se demolió para construir otro Hospital, pero dada la excelente ubicación del terreno se decidió construir entonces un rascacielos de 50 pisos, proyecto que no se materializó por la llegada de la Revolución del 59. Los terrenos para la edificación del Hospital Reina Mercedes costaron 3000 pesos en el año 1886 y en el año 1954, ya estaban valorados en un poco más de 250,000 pesos.


Después del 59, se construyó un Pabellón de Turismo en el lugar. Se reprodujeron montañas, lagos artificiales, escenarios flotantes, cafeterías, bares y un restaurante para 500 personas. El pabellón de Turismo se mantuvo funcionando por un año y luego se aprovecharon varias de sus instalaciones para un Centro Recreativo llamado Nocturnal. En el año 1966 se celebró en el vecino hotel Habana Libre un evento internacional, y se decidió convertir la zona recreativa en un espacio más silencioso y familiar, por lo cual se ideó la construcción de una gigantesca heladería.



El arquitecto Mario Girona venía precedido de su exitoso proyecto turístico en Guamá, en la Ciénaga de Zapata. “Yo estaba un poco confundido y anonadado” -expuso Girona- “pues no existían referencias de una heladería tan inmensa, eso eran cosas de los nuevos tiempos y había que asumirlas. Concebí el croquis en una semana, posiblemente influido formalmente con mi anterior obra de Guamá”.



Y luego agregó: "Para dar cierta intimidad, se diseñaron cinco espacios pequeños, una amplia cancha dividida en tres, y un piso en los altos, también separada por secciones. Tuve la intención de propiciar que el usuario no se sintiera aplastado, y se encontrara con cierta intimidad a escala humana. Se situó un amplio parqueo y una frondosa vegetación natural, que no importunara y se integrara en alguna medida con el exterior”.


El edificio central está constituido por columnas de hormigón armado fundidas en el lugar, vigas prefabricadas a pie de obra y un techo circular, cuyo domo de 40 metros de luz libre, está formado por losas nervadas y rematado por un lucernario de cristales de colores que mide cuatro metros de alto y cinco metros de diámetro. Las vigas vuelan sobre las terrazas y se apoyan en muros que realizan función de contrafuertes. El diámetro de cada piso de los salones superiores es de 12 metros.



"La presión de la edificación fue muy grande” - recordó Girona- “se trabajó durante 24 horas en esos seis meses. Se prepararon por el sistema prefabricado, buscando la repetición de elementos estructurales como vigas y elementos de cubierta. Finalmente se concluyó la obra ciclópea en tiempo. Y por esas cosas de la vida, ni siquiera tuvo ceremonia de inauguración. Un buen día se abrió, justo en junio de 1966, se empezó a vender, la gente curiosa entró y a saborear helados”.



La concepción del Coppelia tuvo tan buena aceptación que se llenó y nunca más se ha vaciado. Posee una capacidad para atender 1000 personas simultáneamente, y abrió sus puertas con una oferta de 26 sabores.



Antes de la revolución existían tres marcas de helados: Guarina, Hatuey y San Bernardo. Se vendian en heladerías fijas diseminadas por La Habana, en carros automotores que solían estacionarse en lugares bien concurridos y en carritos de mano. La película cubana Fresa y Chocolate, le dio al Coppelia el sobrenombre de "La Catedral del Helado".



Esta es la historia del Coppelia, hoy cumple 42 años y es todo un símbolo de varias generaciones de cubanos. Son pocos quienes no tienen una historia o un recuerdo agradable relacionado con esta bella y monumental heladería.



Sólo espero que esta pequeña historia sirva como un modesto homenaje a los talentosos Girona e Isoba, por inmortalizar esta obra de arte en forma de araña de hormigón armado, que desafía el paso del tiempo y generaciones.



(Salvo las tres primeras fotos, el resto fueron tomadas por “nuestro hombre en La Habana”, el Sargento Arencibia, especialmente para El Imparcial Digital)

Tuesday, June 3, 2008

CADA BLOG-CO CON SU TEMA

Platicos. Aguayaberlín.


Postales antiguas de béisbol. Tony, el Asere.


Pisapapeles. Eufrates.


Saleros. Arquitecto Cheo Malanga.


Cajitas (defocadas). Zoé Valdés.


Ajedrez. Alexis Romay.


Cajas y cajitas. Escolástica.


Mozart ensayando su Requiem. Jorge Ferrer.


Juegos. Eufrates.

Monday, June 2, 2008

EVEL GONZALEZ: HISTORIA Y SORPRESA, CON FOTOGRAFIAS


Si algo funcionaba bien en Cuba a finales de los ochenta, era aquello del inventario. Presenté un día mis papeles en Inmigración para pedir la salida del país, y al otro día me tocaron en la puerta para hacerme el dichoso inventario. A partir de ahí comencé a sustituir una mesa de hierro antigua, que salió clandestinamente una madrugada por el patio de mi casa, por un viejo macetero de tres patas y una superficie de cartón, disimulada bajo un mantelito bien cursi. Fueron esos días de definiciones, donde un vaso roto podía costarme el futuro, un amigo querido dejaba de visitarme, u otro se aparecía a las doce de la noche, para que nadie lo viera, porque tampoco quería dejar de desearme éxitos en lo adelante.


© Evel González

Pero, si a alguien asocio bien con esta etapa de mi vida, es a Evel González. Tenía él 20 años y compartía la pasión –que es su trademark- entre sus primeros pasos por la fotografía y el corazón de una de las mejores fotógrafas de la década del ochenta, Sonia Pérez. Recuerdo la tristeza de Evel cada vez que participaba en mis reparticiones de libros u otros objetos de valor afectivo para mí. Nos habíamos conocido un par de años atrás, nos habíamos vuelto familia, y él estaba consciente de que, sin irme todavía, ya yo no estaba allí. En medio de aquel caos emotivo y los desprendimientos, le entregué a Evel, al más joven y último en llegar de todos mis buenos amigos, el archivo de negativos fotográficos que había ido alimentando por diez años. La madrugada que me fui de Cuba, Evel estuvo con mi familia y amigos íntimos en el aeropuerto, hasta que vio despegar aquel avión de Easter que me llevaba a lo desconocido.


© Evel González

Casi una década después regresé a la Isla a ver a los míos, y ahí supe que Evel también se había marchado, “creo que a Venezuela...”, alguien me dijo. A partir de ese día me olvidé completamente de mi archivo, porque ya si no podía imaginar a quién Evel se lo había dejado.


© Evel González

Y, pasó el tiempo y pasó... hasta un día en que, alguien me visitó en mi oficina de New York, acompañado de un periodista venezolano; cuando el hombre supo de dónde yo era, enseguida me contó que trabajaba con un fotógrafo cubano “buenísimo...”, llamado Evel González. Dicho periodista venezolano regresó a Caracas con mi dirección electrónica en un papelito, para hacérsela llegar a mi entrañable amigo.


Unos días después recibí un email de Evel, cuyo texto decía al empezar: “Saqué de Cuba tu archivo. Dame una dirección para enviártelo”. Así de sencillo, como si nos hubiésemos visto el día anterior, y no hubiesen pasado tantos años y tantas cosas de por medio.


Son muchas, muchísimas, las anécdotas que nos unen. Pero, haberme cuidado mi archivo por doce años, intacto, tal como se lo había entregado, sacarlo de Cuba (una historia que Evel me debe, ojalá un día me la cuente, o nos la cuente por esta vía) y luego enviármelo, es una de las historias, cuando de la amistad se trata, que más me han conmovido en mi vida. Evel y yo no nos hemos vuelto a ver. Pero, a ratos, estamos al tanto uno del otro a través de familiares y amigos, o un par de llamadas con el Atlántico por medio, pues Evel lleva ya tiempo viviendo en Barcelona.



Después de esta larga, pero para mí imprescindible introducción, los dejo para que disfruten esta muestra de la obra actual del excelente fotógrafo que es Evel González, cuyo blog está enlazado en la sección Noche de Ronda... de El Imparcial Digital. ¿Sorprendido, maestro?


© Evel González

© Evel González

© Evel González

© Evel González

Sunday, June 1, 2008

LAS DAMAS DE BLANCO vs. RECRUDECIMIENTO DE LA REPRESION EN CUBA


A esas mujeres valientes que recorren la Quinta Avenida de la Habana todos los domingos vestidas de blanco, en silencio, portando un gladiolo, desafiando a la dictadura mientras le piden al mundo que se solidarice con la liberación de sus esposos, padres, hijos, hermanos, amigos, presos por el solo delito de querer pacíficamente libertad de expresión, elecciones libres y una vida digna para el pueblo cubano. Para estas mujeres, con toda admiración, dedico un gladiolo cada domingo.




En la ciudad que es ruina vergonzosa,
van de blanco, en silencio, entre las fieras.
Sus testigos: las calles, las aceras.
La turba enardecida las acosa.



Una avenida de flores marchitas,
los domingos de lluvia o cielo abierto
y una iglesia, algún prójimo, algún muerto
han visto sus andanzas infinitas.


Otras madres, en mayo reprimidas,
no quieren condolerse con sus penas,
las acusan de innobles intereses…


Y ellas siguen rogando por las vidas,
rompiendo a cada paso las cadenas,
soñando con los panes y los peces
.

Soneto de Alexis Romay, publicado en su blog Belascoaín y Neptuno.



A Normando Hernández González lo están asesinando lentamente.


LA DICTADURA RECRUDECE LA REPRESION Y EL MUNDO CONTINUA EN SILENCIO

Raúl Rivero en El Nuevo Herald: “Las primeras personas”. Y vía Cuba Encuentro: “Recluido en una celda de castigo el abogado disidente Rolando Jiménez Pozada”.




Además, Gaspar, El Lugareño, junto a El Imparcial Digital, se solidariza cada domingo con las Damas de Blanco, y las acompaña digitalmente en el recorrido de estas valientes cubanas por la Quinta Avenida de La Habana. También, varios blogs amigos portan diariamente la ilustración anterior creada por el Plátano Alegre, y cortesía de Aguayaberlín, en solidaridad con las Damas de Blanco: Desarraigos Provocados, Los Miquis de Miami, Generación Asere, Cuba Independiente, Blogs sobre Cuba, CubaDice y Medea.