Monday, December 3, 2007

UN ESLABON PERDIDO: VIVIAN GUDE


Si reconoce el rostro de la muchacha de la foto posiblemente sea porque vio la película de Julio García Espinosa “Cuba Baila” de 1961. Vivian Gude es uno de esos eslabones perdidos de la cultura cubana, que se fue integrando a la historia cultural de otros países –en su caso Suecia y México- mientras el Ministerio de la Verdad de la Isla borraba su nombre. Además, una de mis más queridas amigas en Miami; casi veinte años atrás, sin conocerme, fue una de las primeras personas que generosamente me dio una mano para salir adelante al llegar al exilio.

Les presento a mi amiga Vivian a través de esta entrevista. En nombre suyo y el mío propio, felicitamos al pueblo de Venezuela por defender su democracia.


Vivian, fuiste parte del elenco principal de la película cubana “Cuba Baila”, 1963, dirigida por Julio García Espinosa, junto con Raquel Revuelta, Teté Blanco y Alfredo Perojo. ¿Qué recuerdas de esa etapa?

Tenía apenas 16 años cuando la hice, y la película se había estado gestando durante el año en que, a la misma vez, se gestaba el ICAIC dentro de los muros de Teatro Estudio. Fue un tiempo seminal para mí, en el plano personal, familiar, profesional y, no menos, artístico y político.
Acababa de mudarme sola, había comenzado en el teatro, tuve a mi primer amor e hice mi primera película. Todo eso en medio de una revolución. ¿Puede uno imaginarse eventos que cambien más la vida de un tirón?
Raquel Revuelta fue mi profesora en Teatro Estudio y fue su recomendación con su esposo, Julio García Espinosa, lo que me dio el papel. En realidad tenemos cierto parecido físico, por lo que resultaba muy creíble como hija suya.Mi "galán" , Humberto García Espinosa (hermano de Julio), era un actor improvisado que creo no hizo nada más. Era tan bajito que para ciertos encuadres -como el de la foto que aquí se muestra- tuvieron que subirlo en una pequeña tarima.



Vivian Gude y Humberto García Espinosa en una escena de “Cuba Baila”.

En 1965 viajas a Europa. ¿Qué hicistes allá y por qué no resgresastes a Cuba?

Es una historia larga y complicada que no cabe aquí. Todas las historias de los que nos fuimos es complicada. Baste decir que soy uno de los pocos..... ¡desterrados!
Cuando me marché de Cuba pensaba regresar pero no resultó así, para mi suerte. Gracias a eso se me ahorró el trauma de abandonar a mi patria y a mis seres queridos creyendo que más nunca los iba a ver.
De Cuba fui para Alemania del Este gracias a una gran traición y a un gran amor... algo difícil de resumir. Quería estudiar dirección cinematográfica porque en Cuba me tenían cerrada: toda actriz, por definición, es sesohueco. Me fui en un crucero ruso con 800 estudiantes cubanos que regresaban a los países socialistas después de sus primera vacaciones. Sólo tenía un boleto de ida, ni un centavo y no sabía alemán. Con el tiempo -que fue relativamente corto- me convertí en la única ciudadana de un país socialista que estaba en Alemania del Este de forma totalmente privada.
A los 15 meses repetí la operación, esta vez hacia Suecia: boleto de tren de ida, sin un centavo, sin saber sueco. De Suecia sólo conocía los vikingos, la época de oro del cine sueco y a Ingmar Bergman; eso me bastaba.


Vivian, 1969.

Hasta mi hermana me escribió felicitándome por saltarme el Muro (de Berlin). En realidad Cuba me dio permiso para irme, lo que no quitó que tres meses después me cambiara la categoría de "compañera" a "ciudadana", y me comunicase que habían procedido a cancelarme el pasaporte "por deserción". Creo que todavía tengo la carta. La vida me ha bendecido porque me permitó irme de Cuba sin saber que me iba y me puso a salvo de mi propia honestidad. De haberme quedado allá hoy estaría presa o muerta. Siempre fui "bocona".
Al año y medio de llegar a Suecia era aceptada como estudiante de dirección de la Escuela de Cine del Instituto del Cine Sueco, fundada por el propio Bergman. Fui seleccionada una de cuatro entre 250 aspirantes. La escuela significaba tanto prestigio que hasta salíamos en el periódico, que me llamó "la estudiante con más méritos" de la escuela.
Fui la única estudiante, mujer u hombre, no escandinava que haya estudiado jamás en esa escuela, que duró siete años.



El titular dice que Vivian Gude era la alumna con más mérito que haya tenido la escuela hasta ese momento, 1968.

¿Qué puedes contar sobre tu trabajo en el cine como actriz, y directora/guionista/productora?

Descubrí mi vocación de guionista al poco tiempo de comenzar como actriz en Teatro Estudio; en realidad me la descubrió Vicente Revueltas. Llegué a la dirección en el solo intento de contar mis cuentos de la forma en que los quería contar. Y es que eso es lo que soy, ya escriba guiones, haga documentales o escriba artículos o entrevistas: una cuenta-cuentos.
Hice mi debut en cine con una película dizque documental para la televisión sueca, "Margareta R", filme del que escribí el guión, produje, edité y realicé el sonido. Se trataba de una realidad que conocía y que había ordenado de antemano. La mejor crítica que pude recibir fue de un periodista sueco que mencionó que el defecto del filme es que no parecía un documental, sino cine de ficción, y señaló también la ambiguedad de la realidad mostrada. Ese es un credo para mí: lo ambiguos que somos los seres humanos, lo llenos que estamos de heroismo y miserias a partes iguales.
Cuando se estrenó mi película ya estaba en México con un "grant" que me había concedido el Comité de Artistas Suecos.
México me deslumbró. El México que yo conocí hace 32 años era una fiesta y la vida, un pañuelito que se vivía día por día volteándole hasta las esquinitas para sacarle todo. En ese país hice el documental "A los Pies de la Malintzin" que se mostró en la televisión y en la cinemateca de ese país; también lo vendí a Dinamarca.
De México fui a Brasil, donde filmé como co-productora, co-guionista, co-editora e ingeniera de sonido, junto con Lennart Olson, un docuemntal sobre la historia de la música popular brasilera, en particular el samba.
Regresé a Suecia decidida a labrarme un camino para volver a México, donde sentía estar viva. El Instituto del Cine Sueco me financió mi primer guión de largo-metraje, El Gordo y el Flaco. Sin embargo, nunca llegó a hacerse el filme porque logré la encomienda de la tv sueca de realizar tres cortos para niños en México.



Con Bibi Andersson, México, 1975.

¿Cómo la cineasta se convirtió en periodista, primero, y luego en agente publicitaria?

Me convertí en periodista por pura casualidad cuando llegué a México. De nuevo la vida me bendice. Logré cosas que muchas otras personas luchan arduamente por conseguir, sin habérmelo propuesto. No era exactamente mi sueño, pero uno es uno y sus circunstancias, y éstas han sido mis circunstancias. Los cubanos de mi generación somos mayormente circunstancias.
Mi primer artículo fue una entrevista con la actríz Rita Macedo para el pliego de México de Vanidades. Me resultaba un poco embarazoso, yo, una directora seria de cine. Pero Rita Macedo era una verdadera estrella, no un cometa de los que abundan hoy, y ayudándome tenía a un personaje muy peculiar de la farándula mexicana, Eva Norvind, a la que nada le daba verguenza. Gustó tanto mi entrevista que de inmediato me dieron casi carta blanca para lo que quisiera hacer.
Vanidades era parte entonces de Editorial América -hoy Editorial Televisa-, que llegó a tener hasta 16 títulos.
Cuando decidí quedarme en Miami apelé a ese aprecio de la editorial y pasé a formar parte del staff de Cosmopolitan durante cuatro años.
Las circunstancias, de nuevo, me llevaron a dar el salto al más lucrativo campo de la publicidad pero sobre todo la buena voluntad de algunas personas a las que sigo muy agardecida .



El año pasado, junto a Agustín Blazquez y Jaums Sutton.

¿Cómo vislumbras el futuro de la isla de aquí a diez años?

Para pensar algo positivo con respecto al futuro de Cuba habría que pensar en 15 años después de que lo peor haya pasado. Se necesita al menos una generación para lograr mentes y, sobre todo, espíritus frescos. Para lograr el milagro del renacimiento.
Lo demás es la mafia por la que nos haremos tristemente célebres los cubanos en toda América Latina; esa mafia que va a ser constituída por todos los asesinos y los brutales que han sostenido y se han nutrido de esa perversión social que dieron por llamar "la revolución", y que se habrán quedado sin trabajo y sin víctimas.


¿Qué significa para ti estas tres ciudades: Habana, Estocolmo y Miami?

Habana es la melancolía de las barcazas que se bambolean en las aguas de acero de un ataredecer en la bahía de La Habana. Tengo una foto sobre mi cama que representa justo esa imagen.
Estocolmo es mi verdadera génesis, donde están encerrados los mejores años -también llenos de tristeza- de mi primerísima juventud.
Miami es lo plausible, el mejor entorno posible. Es el mundo hispano sin su violencia y sus imposiciones.
Pero, después de todo, vivo en el ciberespacio, así que no vivo en ninguna parte y en todas a la vez. Diariamente leo un periódico local, otro nacional, uno mexicano, otro brasilero, otro inglés y, siempre al final del día, el Svenska Dagbladet sueco. De vez en cuando también uno francés. ¡Ah, y enarbolo mi teléfono de Skype como mi arma de supervivencia!

6 comments:

wesbri said...

Bravo por lo del Ministerio de la Verdad.
Es cierto.
Creo que yo también iba en el barco de regreso de vacaciones . Estudié en la URSS (Moscú) de 1961 a 1964, y si mal no recuerdo el viaje de retorno fue en agosto de 1962.
Vale.
Leslie

Anonymous said...

buena entrevista
sg

GeNeRaCiOn AsErE said...

'vivo en ninguna parte y en todas a la vez'

los que escapamos una vez, nunca dejamos de hacerlo. por suerte están estas paginas para acortar la distancia.
t

luisc said...

Qué digo yo eslabón perdido. Toda una verdadera cadena...!!!!
Me han gustado mucho la entrevista, pero más la protagonista. Historia admirable e inspiradora, como la de tantos anónimos.

carla said...

http://usadastangas.blogspot.com/
me gusta tu blog visita el mio besos de CARLA y para todos mis amigos los mexicanos muchossssss besitos a todos ellos

Jorge Rodiles said...

Tenemos el gran honor mi Sra. y yo de conocer a Vivian Gude desde hace varios años.
Desconociamos sus grandes triunfos, dotes y demas en el campo del cine aunque siempre nos menciono era cinasta.
Su humildad no le permitia decir mas a menos tal vez que se le preguntara.
Pero, su singular belleza,don de persona siempre pudimos apreciar.
Hemos compartido con ella en varias ocasiones y siempre ha sido una verdadera dama y otras virtudes mas que pudimos apreciar.

Recientemente un amigo comun y gran periodista menciono que habia participado en una pelicula en Cuba siendo muy joven y le escribi hoy mismo para conocer el titulo y y me acaba de responder.

En cuanto tenga la oportunidad la vere.

Vivian, eres y eras bellisima...!!

Es un honor ser tus amigos.

Un abrazo,

Jorge y Silvia Rodiles

Tamarac, Florida
Agosto 17, 2009