Monday, December 21, 2009

LA INCÓMODA LUZ

Foto: Eufrates del Valle.

No es casual que en los países regidos por gobiernos dictatoriales, la vida virtual es incómoda. Obstaculizada. Monitoreada. Se vuelve disidente.

Los dictadores son enemigos de la luz. Por eso tampoco es casual que los países más oscuros son aquellos donde rigen dictadores. En ellos la luz no es bienvenida.

La vida virtual ilumina. El conocimiento está a sólo un segundo de una débil presión de la yema de los dedos. A un click se abren mundos desconocidos. Opiniones diferentes que amplían nuestras referencias. La más libre de todas las acciones: la selección. Nadie tiene la última palabra, porque la palabra es inagotable y el conocimiento tan infinito como la luz.

Los dictadores son el último suspiro del Medioevo. Abigarrados de prosopopeyas, repiten doctrinas inmóviles, levantan muros, cierran ventanas, clausuran puertas. Batallan contra la tecnología hasta enceguecer. Se aferran al pasado y mienten sobre el futuro porque no lo pueden controlar y les falta imaginación para entenderlo.

En la vida virtual la noticia de ayer hoy es anciana. Pero no sólo eso: queda reportada por tantas voces que el dictador no puede suprimirla. De poder, puede echarla al éter distorsionada, manipulada, a través de páginas y páginas, espacios que se apagan al nacer, como en la evolución los más débiles de las especies.

La vida virtual es competitiva. Multifacética. Ofrece servicios. Ahorra tiempo. Comunica. Almacena. Informa. Enseña. Remunera. Ejercita las neuronas y la imaginación. No ocupa espacio. Viaja en un bolsillo. Es libre.

Por eso le es tan incómoda a los dictadores.

Sunday, December 20, 2009

LAS DAMAS DE BLANCO: "LA BIBLIOTECA DEL RE OCULTO" por Yolanda Huerga


A esas mujeres valientes que recorren la Quinta Avenida de la Habana todos los domingos vestidas de blanco, en silencio, portando un gladiolo, desafiando a la dictadura mientras le piden al mundo que se solidarice con la liberación de sus esposos, padres, hijos, hermanos, amigos, presos por el solo delito de querer pacíficamente libertad de expresión, elecciones libres y una vida digna para el pueblo cubano. Para estas mujeres, con toda admiración, dedico un gladiolo cada domingo.


"La Biblioteca del Re Oculto"

Por Yolanda Huerga

En los albores de la formación del grupo de las Damas de Blanco no teníamos una línea de acción definida, sólo un objetivo fundamental, lograr que el gobierno cubano liberara a nuestros hombres y que, mientras permanecieran encarcelados, no fueran olvidados.

El presidio en Cuba, además de las espantosas condiciones higiénico sanitarias, los peligros de las provocaciones de los reos comunes incitados por la policía política, los maltratos de los guardias, la escasa atención médica y la alimentación bochornosa implica también especialmente para los que cumplen condena por delitos de opinión, la ausencia de todo tipo de esparcimiento y de alimentación del espíritu.

Un día, una de nosotras se quejó de que su marido le estaba solicitando libros y que a ella no le quedaba más remedio que llevarle los mismos que tenía en la casa que ya él había leído, porque las librerías en moneda nacional estaban totalmente desabastecidas y las “recaudadoras de divisas” eran inalcanzables para nosotras. También lo habíamos intentado en las bibliotecas públicas, pero no prestaban sus fondos por un plazo tan largo como el período entre visitas impuesto por el régimen, el de mayor severidad penitenciaria.

Resultó que todas confrontábamos el mismo dilema: teníamos que arrastrar hasta las lejanas prisiones lectura suficiente para tres meses, esto dicho así, parece sencillo, pero no lo es. Una amiga de Europa del Este, de quien todavía no puedo decir su nombre a derechas porque nuestra relación siempre estuvo marcada por el misterio, me aconsejó y apoyó en la realización de un proyecto del que puedo hablar ahora, porque ya no está activo: la biblioteca del Re oculto.

La Biblioteca del Re Oculto o del Reo Culto tenía varias vertientes: la primordial era lograr mediante la donación de libros la conformación de una pequeña pero sólida biblioteca que nos permitiera llevar información a los presos sin incurrir en gastos que debíamos dedicar a la compra de provisiones para su nutrición y aseo, y proveerlos con obras de autores y temas que no son publicados por medios oficiales en Cuba.

Inicialmente se formó con los libros que teníamos en nuestras casas y luego se fue ampliando con las donaciones que obtuvimos de dentro y fuera de la Isla.

Yo escribía y guardaba los testimonios sobre la reacción de las personas cuando, hablándoles sobre la situación de los prisioneros de conciencia, les solicitábamos que nos donaran libros para llevarles hasta sus celdas.

Las mujeres cuando le entregaban el libro a su esposo pedían a éste que, al terminar de leerlo, hicieran un breve comentario y lo firmaran, para fortalecer la cadena de hermandad entre ellos. Pues el libro que venía de uno iba para el otro. Llegué a tener muchos libros firmados y glosados, incluso por reclusos comunes.

Traíamos a las reuniones los pedidos de información que nos hacían nuestros familiares encerrados. Confeccionamos una base de datos con estas demandas y luego las satisfacíamos según pudiéramos.

Con la ayuda de algunos amigos disfrazamos libros prohibidos en Cuba y pudimos entrar a las cárceles ediciones de Aleksandr Solzhenitsyn, Mario Vargas Llosa, Milan Kundera y escritores cubanos del exilio como Zoé Valdés y Guillermo Cabrera Infante, con cubiertas y portadas de publicaciones hechas por las editoriales oficialistas.

También hicimos varios samizdat con textos de algunos de los presos, copiamos cientos de CD con sus poesías y crónicas y los distribuimos por todo el país. Para esto contamos con ayuda de mucha gente, entre ellos bibliotecarios independientes, algunos sacerdotes católicos y otras muchas personas que colaboraron con nosotras.

Muchas de las Damas de Blanco ni siquiera sabían el andamiaje que había detrás de los libros que llevaban a la cárcel. Las autoridades penales impusieron límites de peso a las jabas y la Seguridad del Estado indagó. El proyecto se diluyó, pero estoy segura que en muchas casas de Cuba todavía se lee o escucha, a escondidas, algunos de los samizdat de la Biblioteca del Reo Culto.


Blogs amigos que portan esta ilustración en solidaridad con las Damas de Blanco.


Saturday, December 19, 2009

PLUTARCO POR SEVILLA…


Querido Éufrates:

Hace mucho frío en casi toda España, ha nevado y el recuerdo de las playas de Cuba y de Miami son una constante en estos días. Aunque he conversado con varios amigos y me dicen que también hay frío por esos lares… unos veintitantos grados centígrados… Bueno, cada cual siente el frío de distinta manera y encuentra calorcito de la mejor forma.


Yo por suerte he venido hasta Sevilla, una de las ciudades más imponentes de España, por su cultura, por el tesoro que guarda en el Archivo de Indias y ese olor a azahar en las calles fruto de los naranjales sembrados en sus parques y jardines. La temperatura en pleno verano sobrepasa los 40º C y en esta época ronda los 25º C, o tal vez más. Por eso su gente mueve al aire sus abanicos y las terrazas se llenan de gente para beber unas cañitas o los famosos rebujitos (una mezcla de vino de manzanilla con Sprite o una gaseosa conocida por Casera que refresca con toda certeza).


Caminar por Sevilla es como ir de paseo por un museo al aire libre, y más lo es acercarse hasta el puente que te lleva a Triana, junto al río Guadalquivir. Las mujeres de Triana visten “de aro, balde y paleta” al decir de Martí y caminan como si volaran sobre sus coloridos tacones y sus trajes que enseñan un movimiento natural que te hacen dar la vuelta tal como hacíamos con “la mujer de Antonio” cuando salía al mercado. Caminé de un lado a otro viendo casas pintorescas, bares al aire libre, el mercado de frutas, farolas y mosaicos ilustrados que hacen de esta ciudad mi preferida. Por eso me dieron ganas de repetir eso que escribió un joven llamado Daniel E. Mocho:

“Me gusta, Triana, pasearte, /revolotearte, coleccionarte y mirarte, /caminar de noche entre tus calles/ y sentirme parte de tu arte.
Abrir los ojos en la mañana, /que me saques cada día de la cama, /aferrarte fuerte y con ganas…/me gusta disfrutarte, Triana.
Me gusta, Triana, acariciarte, /esperarte, recorrerte y añorarte, /ser tu cómplice, contemplarte, /componerte, camelarte… desnudarte…
Me gusta, Triana, tu mujer morena, /su piel tostada, su carita traviesa, /
su cuerpo salvaje, su alma aventurera, / ver en sus ojos que quiere guerra.
Escribir en clave pa’ que lo entienda, / proponer historias que la entretengan, /fotografiarla y vestirla a tientas, /me gustas, Triana, sin que me veas”.


La pasé tan bien esa tarde que hasta esa canción de Triana Morena me venía a la cabeza y me decía una y otra vez “Triana, Triana morena” y cuál no sería mi sorpresa al entrar en un bar con un mirador casi encima del Guadalquivir, ver a la morena más hermosa que mis ojos humanos vieron. Llevaba una bata de cola con óvalos rojos y un escote que sugerían muchas cosas, su sonrisa era tan criolla y sus ademanes tan graciosos que invitaban a beber un barril de la cerveza más fría. Me acerqué a ella con aire de turista despistado y le pregunté: “¿Podemos sentarnos en el mirador?”

Ella, “lo mismo que un alelí” movió sus hombros morenos y respondió: “Sí, mi amor, aquí no cobramos la vista, hazte la idea que estás en el malecón y deja volar tu imaginación… yo también sé que se siente en eso que llamamos corazón”.

Un abrazo, tu amigo Plutarco




Fotos: Plutarco y JMC Villalba.

Friday, December 18, 2009

ARQUITECTONIANDO








Fotos: Eufrates del Valle.

Thursday, December 17, 2009

LA IGLESIA DE SAN LAZARO, EL RINCON, LA HABANA


Encontré esta foto antigua de la Iglesia de San Lázaro, El Rincón, la Habana, en la página digital de la Biblioteca de la Universidad de Miami. Lamentablemente no está fechada. Luego recordé una serie de cuatro fotos de la Habana de 1901, de las cuales publiqué tres en este post. La cuarta la publiqué hace precisamente dos años, un día como hoy.

En dicho post del 17 de diciembre del 2007, le hacía una cartica a San Lázaro. Dos años después le escribiría la misma.

Wednesday, December 16, 2009

ARQ. CHEO MALANGA: LA CASA VERDE


"La Casa Verde"

Por: Arquitecto Cheo Malanga
Fotos: Sargento Arencibia


Esta bella mansión se encuentra ubicada en la Quinta Avenida esquina calle 2, Miramar, en la Habana. Es conocida como “La Casa Verde” por el color de sus tejas. La misma es uno de los escasos ejemplos del estilo renacimiento alemán que posee el patrimonio habanero.



Fue encargada por Armando de Armas y su esposa Conchita Fernández al arquitecto José Luis Echarte y se construyó en 1926. A los pocos años el matrimonio se mudó a Europa y la mansión pasó a ser propiedad del oculista Pedro Echavarría y su esposa. El matrimonio se disolvió y la señora quedó habitando sola aquella mansión.


Infinidad de organismos y dirigentes, cautivados por la bella arquitectura de la casa y su envidiable ubicación, hicieron incontables ofertas a los sucesivos dueños que heredaron la mansión, quienes no poseían los recursos suficientes para detener su deterioro.



Los dueños no accedieron a ninguna oferta y poco a poco la casa se fue deteriorando. Hace unos años la cadena hereditaria se rompió: la última dueña falleció y finalmente el estado cubano se hizo con la casa.


La restauración estuvo a cargo de la Empresa Constructora “Puerto Carenas”, perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad de la Habana. Aun no sabemos cuál será la función de la Casa Verde, pero todo parece indicar que fue remodelada para convertirla en hotel o museo. Lo que sí parece seguro es que contará con una Sala de Conferencias para los arquitectos interesados en edificaciones contemporáneas y la arquitectura de la ciudad.










Tuesday, December 15, 2009

MI CHOCOLATE EN KAKAOTÉ… CON JAVIER DE CASTROMORI

Paparazzo: Alfredo Pong.

Tres razones me llevaron este pasado fin de semana hasta la andaluza Almería, España: la benevolencia de un clima cálido, unos inexplorados chocolates y la amena conversación de Javier de Castromori.

Después de pasar el Desierto de Tabernas, único en Europa, ese donde el cineasta Sergio Leone filmara sus célebres Western Espaguetis, llegué hasta el pueblo de Almería y sin quitarme el polvo desértico de mis mostachos aparqué frente a Kakaoté, exquisita tienda de chocolates y tés, de la cual es co-propietario el estimado Javier, a quien conocemos a través de su blog MemoramdumVitae.

Al traspasar el umbral de Kakaoté, el aroma de las diferentes mezclas de chocolates y tés variados me hizo olvidar el cansancio del camino. En tal contexto se desarrolló esta entrevista.


Estimado Javier, posiblemente exista algún otro desconocido para mí, pero hasta ahora, tu eres el primer chocolatier cubano que conozco. ¿Qué te motivó a entrar en esta empresa altamente competitiva a nivel internacional.

Yo tampoco conozco ningún otro. Sabes, la pasión mueve montañas... Y si cierto es que no había en mí una vocación por la profesión, a veces las circunstancias de la vida, los encuentros fortuitos y el descubrimiento de mundos insospechados nos pueden llevar por caminos que nunca pensamos emprender. Yo estaba destinado en un principio a estudiar medicina y la pasión pudo más: estudié letras. Luego, el azar de la vida me llevó a realizar una multitud de cosas para sobrevivir y no siempre de manera gratificante.

Cierto es que el sector del chocolate es muy competitivo si hablamos de mercados como los de Francia, Bélgica o Suiza; no siéndolo así España, donde aún están en pañales. Y es justamente esto último lo que nos decidió a dar el paso y atravesar los Pirineos, explotar un mercado aún inexplorado.



¿Por qué escoges la ciudad de Almería para abrir tu tienda Kakaoté?

Muchos factores entraron en juego. Primeramente queríamos tantear y explotar un mercado aún virgen y Almería se presentó, de cierta manera, como una especie de laboratorio en España. Conocíamos la ciudad por las largas temporadas veraniegas que veníamos a pasar durante varios años y la idea de trabajar en la ciudad con más días de sol en el año nos calentó el corazón sin hacernos derretir el chocolate. En Francia, los amigos solían repetirnos: “¡pero hay mucho calor en Andalucía!” Cierto, le respondíamos, ¿pero acaso los noruegos o los suecos no toman nunca helados?


¿Quién crea las recetas que se convierten luego en este variado surtido de chocolates en Kakaoté?

Como todas las buenas recetas, las nuestras se guardan bien en secreto. Sólo podría decirte que sus bases remontan ya varias generaciones de fabricación extremadamente artesanal, en el seno de una tradición familiar. Naturalmente que no es la mía, pero como creo que ya sabes, no navego solo en este barco gourmet. Luego sugerimos ciertas mezclas que ayudan a la renovación constante del producto. Recientemente hemos incorporado a la gama de bombones una deliciosa ganache fleur de sel u otra como la ganache ponche.

Javier y sus hermanas con Tejedor.

Por tu blog MemorandumVitae percibo a un joven con alma antigua, que recolecta historias poco conocidas y las lanza al éter con distinguida prosa y fino humor. ¿Coleccionas “olvidos”?

Más que coleccionarlos, diría mejor que convivo con ellos. Siempre he vivido a destiempo porque considero cualquier tiempo pasado mejor; esto último parafraseando un poco el refranero sefardí, y por qué no también a Eduardo Robreño.

Siempre he tenido la inquietud de la memoria, de ella me nutro y a través de ella vivo. No debemos olvidar el pasado, todo se repite de manera cíclica, aunque a veces transformada. Me gusta mirar atrás y si tuviera la famosa máquina del tiempo sería el hombre más feliz de la tierra.



¿Qué personas y cuáles personajes han influido más en tu vida?

Así, en frío, me costaría decirte quién ha podido influenciarme. Quizás, sin saberlo, podría decir que tal vez el padre que nunca tuve y en ese caso lo influyente sería la ausencia. Y creo que sí, lo verdaderamente influyente en mí es la ausencia, ya sea física o moral. Luego están las lecturas, el roce con los amigos más viejos. Pero esencialmente creo que mi vida ha estado condicionada e influida por todos aquellos personajes reales estudiados que han desteñido en mí sus pasiones y sus vivencias.

Javier, de pie, junto a sus hermanas y un primo.

Tengo entendido que de niño querías ser bailarín. ¿Qué te lo impidió y cómo compensaste la imposibilidad?

Quería ser tantas cosas... y siempre he terminado haciendo lo contario. Siempre estuve fascinado por la danza clásica, el movimiento corporal. Tuve mis primeros acercamientos siendo muy niño, al parecer no me faltaba actitud, pero tenía y aún tengo unos pies terriblemente planos. Pero de casi todo nos reponemos... y cuando no hay pan... se come casabe. Creo que es muy importante tener frustraciones en la medida de que éstas nos permitan desarrollar vías subterfugias que canalicen nuestros desasosiegos. En ese sentido veo todo lo que realmente se me da como imposible. Cuando veo o escucho a un excelente pianista interpretar una música que me llega a fondo, de cierta manera subsano mis posibles frustraciones. Con la danza clásica me pasa lo mismo.


¿En qué piensas cuando escuchas esas dos palabras que han marcado a varias generaciones de cubanos desde hace más de cinco décadas: revolución cubana?

Ya no pienso nada. Son dos palabras para mí completamente disociadas. Incluso te diría que no me han marcado nunca. Hace muchos años hice borrón y cuenta nueva, partí de cero. Me parece la mejor solución para seguir viviendo. Aunque suene egoísta lo que digo, no se puede avanzar con nuestro tiempo arrastrando un lastre tan sórdido. Todos escogemos un tipo de vida, yo lo hice cuando me fui. Y en esto mi pasión por el pasado hace una excepción.

Almería de noche, desde la terraza de Javier.


Me percato que cada cubano, dependiendo de su generación y vivencias en la Isla, tiene su propio concepto de lo que es la "cubanía". ¿Qué es la misma para tí?

Aunque te sorprenda, te diré que soy un desarraigado. Nunca busco la "cubanía" en mí porque no la cultivo; me aborrece pensar que tenga que estar indisolublemente atado a un tipo de comportamiento que no me corresponde en lo absoluto. Sin embargo, tantos años en Francia y una predisposición de mi parte por su lengua, su cultura, han mellado mucho en mí. Soy, como se decía en el siglo XIX de los exiliados españoles en Francia, un afrancesado, de alma y conciencia. Yo vivo esas cosas de otra manera y el término "cubanía" me da urticaria; es como una reacción exacerbada de todo lo que existe de caricatural. Eso no me va.





Fotos: Archivo personal de Javier de Castromori.