Saturday, October 10, 2009

PLUTARCO Y LA ISLA NUMERICA


Querido Éufrates:

De mi viaje a La Habana en el mes de julio han quedado cosas en el tintero. Ya sabes que existe el criterio de que los cubanos tenemos un ingenio increíble a la hora de inventar y los gobernantes una inmensa capacidad de producir estupideces que rebosan los retretes más capacitados.

Aún recuerdo los cubiertos atados con cadenas clavadas a las mesas de las pizzerías para evitar los robos de los tenedores por parte de los comensales, y que después de usarse eran fregados inescrupulosamente con un trapo sucio y agua estancada de un cubo. O los frascos de compotas rusas que se usaban para las "guachipupas" de fresa o de rojo aseptil con azúcar… o los panes con bistec que se vendían en la playa hechos con pedazos de frazada de piso adobadas para esos fines….o el pan con pollo que de no frenarse hubiese dejado un desastre en el equilibrio ecológico en las aves de rapiña (tiñosas)… ¡Por dios! Se me revuelve el estómago con sólo pensar que todavía existen vendutas de cosas raras en las calles de La Habana y donde las moscas son las principales protagonistas.

Éufrates, ¿recuerdas los números de los inventarios de cuánto objeto había en oficinas, restaurantes o los mismísimos hoteles de categoría? La imaginería oficial ponía su marca rupestre a diestras y siniestras con pinceles sin importarle si era un cuadro o un jarrón…. o una taza de baño.

Pues los cavernícolas prehistóricos mantienen aún estos inventarios y en el hotel donde me hospedé en la Habana hice mis necesidades en una taza que tenía un pedazo de papel con un número. Al principio me dije: "tal vez si juego el número en la lotería gano algo". Pero no. Eso de evacuar teniendo debajo un número es más que suerte: más bien se vuelve un sorteo que le toca a los nacidos en Cuba.

Durante mi reciente viaje a la Isla, poco a poco fui descubriendo números, en los pocos enchufes que quedaban en la habitación, en la cama, el teléfono, la silla, las mesas. Me sentía rodeado de números y más números. Casi me vuelvo loco, porque me sorprendía afeitándome con la cabeza de lado… serían los números o eran mis ojos que buscaban afanosamente el inventario del espejo del baño inclinado porque le faltaba una bisagra….

Éufrates, llegué a la conclusión que el país que más números tiene es Cuba… Me sentí tranquilo después de esta conclusión, ya no me extrañaba saber que de mis 20 amigos más cercanos quedaran 5 en Cuba y que el cambio del euro fuera de 1.18 CUC y que el dólar estuviera a 80 y pico y que en el aeropuerto te cobraran 50 euros por pasarte tres kilos... números, números y más números y lo que más me jode es que los números uno y dos no desaparezcan como el tres, ya tachado… Son cosas que pasan, o más bien, nos pasan, por ser cubanos.

Un abrazo, tu amigo Plutarco

Fotos: Plutarco.

Paparazzo: Alfredo Pong.

17 comments:

Zoé Valdés said...

La caricatura de Plutarco por Pong es un primor. El texto, insuperable. Los números son la obsesión perenne de los dictadores. Enumerar significa ningunear. Se pasar de nombrar las cosas y a lo seres humanos por enumerarlos y marcarlos con un número.

Isis said...

Alucinante, no deja de serlo.
Saludos al alcalde del pueblo.

Zoé Valdés said...

Se pasa de nombrar las cosas a enumerarlas y marcarlas con un número. De ahí, a hacerlo con seres humanos, va nada. Rectifico porque por la mañana estaba dormida aún cuando dejé mi comentario anterior.

Abel said...

nuestra trite realidad, numeros y mas numeros, en Cuba no importan las personas,la individualidad no existe.
Aqui somos numeros aleatorios,pero en movimientos,fichas de una companias,numeros del gobierno,pero es inevitable, si no la sociedad seria una anarquia improductiva, podemos cambiar nuestro futuro,alli te estampan en una pared y de ahi no te muevas.

Abel said...

olvide decir...excelente!!!!
gracias

Anonymous said...

Plutarco escribe sobre una verdad muy triste, ya ese país no se recupera por lo menos en 50 años más. Niobe.

Taoro said...

Y yo que pensaba que esas chapillas de aluminio pegadas a cuanto objeto propenso a ser "fachado", ya no existian.
Muy buena su observación Plutarco. Estoy seguro que un Sueco o un Noruego, de visita en Cuba, nunca entenderian porque el inodoro de su habitación debe tener una chapilla con tantos numeritos.
Buenisima la caricatura de Pong.

SelgasArt said...

...Bueno...desde el primero de enero del 59...el "Fifo" ya devino el "uno"...el que "mas mea".
...y ahora en el 09...tenemos al "dos"...el "mas cagado".
Asi que esta hitoria...termina donde empieza...en un toilet!

Anonymous said...

No tiene pinta de mejorar nada, por mucha esperanza que uno albergue. Sandokán.

Anonymous said...

¿Qué hotel es ese?

Tonino said...

Es increíble! Ese país se ha convertido en una carta numerológica!

Olga ADmiradora said...

que miseria!

Chez Isabella said...

Eufrates, genial esa caricatura de Plutarco! Verdad que ese Pong es tremendo! Por curiosidad, en qué hotel se hospedó Plutarco? Realmente parecía San Nicolás, pero por aquello del "Peladero" ;-) Saludos!

Plutarco said...

Les agradezco sus opiniones a lo largo de estos primeros trabajos para el Imparcial de mi amigo Eufrates. Se han preguntado ¿ cuál es el hotel? Pues se encuentra en el Vedado , se llama Colina y se ubica frente a la Universidad de La Habana.

Plutarco said...

Me ha encantado lo que ha hecho Pong...me he reído tanto con la etiqueta de Yumurí y me ha traido tantos recuerdos que me quito el sombrero ante este maestro de la caricatura.

Aguaya said...

Qué refrescantes estas crónicas de Plutarco! :-)

...y el Colina está en candela...

Marta G. said...

Sorry Plutarco, llego tarde a los comentarios, el hotel Colina, esta en llama, ni porque este en un lugar tan centrico frente al Alma Mater. Genial la caricatura de Pong, me he desternillado de la risa con tus canillas peluas, tus sandalias con medias, algo que no soporto.
Un abrazo