Sunday, December 14, 2008

LAS DAMAS DE BLANCO DESFILAN, LA ONU CALLA

Foto: Alejandro Ernesto / EFE.

A esas mujeres valientes que recorren la Quinta Avenida de la Habana todos los domingos vestidas de blanco, en silencio, portando un gladiolo, desafiando a la dictadura mientras le piden al mundo que se solidarice con la liberación de sus esposos, padres, hijos, hermanos, amigos, presos por el solo delito de querer pacíficamente libertad de expresión, elecciones libres y una vida digna para el pueblo cubano. Para estas mujeres, con toda admiración, dedico un gladiolo cada domingo.

Foto: Alejandro Ernesto /EFE.

Sobre las Naciones Unidas. No entiendo nada. Cada día menos. El gobierno cubano detuvo entre 60 y 100 personas durante la semana pasada, para evitar que hombres y mujeres celebraran libre y pacíficamente el 60 aniversario de la proclamación de la Declaración de los Derechos Humanos. Todavía no he leído palabras de algún funcionario de las Naciones Unidas condenando la represión en Cuba en nombre de esa Organización.

Sin embargo, entre todas esas malas noticias hubo una alentadora. Las Damas de Blanco desfilaron por La Habana, tal como hacen los domingos, con sus gladiolos y sus camisetas blancas con los nombres de sus seres queridos encarcelados injustamente. La buena noticia: al pasar por la Universidad de la Habanas, jóvenes sin rostros para mí, nacidos y criados en medio de un caos injusto, con su espontáneo silencio al pasar ellas por la colina universitaria, apoyaron y celebraron la Declaración de los Derechos Humanos que los Castro han prohibido distribuir y celebrar en Cuba.
La Organización que debería estar denunciando estos hechos, la ONU, sigue ciega, sorda y muda.


De cómo el gobierno tapa los letreros contra la dictadura, vía Cubanet, este texto de Héctor Julio Cedeño -de Agencia Libre Asociada- Bajo el paisaje está el mensaje.

RESUMEN DE LA SEMANA DEL ESTIMADO PONG



11 comments:

Zoe said...

Solidaia con ellas, como cada domingo, con un gladiolo en el corazón.

Yoana said...

Con ellas y con los presos, como cada domingo, gracias al Imparcial. Saludos,

Rosa

Olga Admiradora said...

con las Damas de Honor, cada domingo.

Anonymous said...

Un beso a las Damas. Niobe.

Isis said...

Gracias, Eufrates, por permitirnos acompañar cada domingo a esas valientes mujeres, y un saludo especial a esa gran Dama, Blanca Reyes.
La ONU es un intsrumento de la hez del mundo.
Y buenísima la caricatura de Pong.

Anonymous said...

Con ellas, las mujeres más valientes. Sandokán.

Al Godar said...

De esta forma se logra poco a poco que la gente se acostumbre a la idea de que se puede protestar.
En los años 70 y 80 era inconcebible que alguien fuera a manifestar su inconformidad publicamente.
Es admirable que estas mujeres se mantengan firmes en su empeño.
Mis respetos
Saludos,
Al Godar

GeNeRaCiOn AsErE said...

Esta vez que salieron caminaron muchisimo y con sus flores en la mano, luego corearon libertad en la escalinata del Capitolio.
Que buen lugar, para gritar libertad!
Hace falta una República en Cuba y gente como las damas son imprescindibles.

Saludos a todos, Maylin.

Aguaya said...

Mi apoyo para las Damas, como cada domingo.

Lazaro Gonzalez said...

Calla la onu, calla europa con premio y todo; callan las izquierdas y las derechas, callan los democratas, republicanos, reyes y reinas, despotas y liberales. Callan los que no debieran callar por vivir de hablar; calla la cnn international inspirada en el malvado en jefe que nunca calla. callan muchos que no debieran excepto unos pocos que tenemos el decoro de todos los que callan.

Alba said...

Lo que realmente cuenta es que a nuestras Damas ya no hay quien las calle. Lo que cuenta es el coraje con que marchan y exigien su derecho a que les devuelvan a sus familiares.

Según la compilación de AlGodar, ya son más de 700 los blogs que tratan sobre Cuba. Esto demuesta que poco importa el silencio oficialista. Ellas y nosotros hemos descubierto nuestra voz, hemos perdido el miedo y esa es la mayor victoria sobre aquel sistema, porque nos devuelve a la libertad.

Por eso, ¡que nadie se calle! Hagamos lo que está a nuestro alcance: sigamos llamando la atención sobre tanta barbarie. Al final, ¡tantas voces no pueden estar equivocadas!

Isbel