Tuesday, December 9, 2008

UNA HAMBURGUESA ES UNA … COMO LA DE THE PRIME BURGER


Seguro les ha sucedido esto: con los pies cansados de la caminata por Fifth Avenue, y el bolsillo asustado, no tienen idea de dónde almorzar bueno, bonito y barato, el sueño del turista medio, simples mortales con horarios de nueve a cinco y unos cuantos días de vacaciones para ver el mundo. Aquí les va un tip preciso para la ocasión.


Antes o después de ir a encenderle las velas a los suyos ausentes en Saint Patrick’s Cathedral, justo frente a su costado de la calle 51, a dos o tres puertas de la Quinta Avenida, tienen el lugar ideal, con camareros vestidos de chaqueta blanca y lazo negro o corbata, amables y conversadores, y unas hamburguesas medianas y sin adornos, sencillas pero inolvidables, porque son 4 onzas de la mejor carne fresca y jugosa, cocinadas al viejo estilo y por las mismas manos desde los años 50.


Bienvenido a The Prime Burger, un Coffee Shop que sobrevive todos los avatares neoyorquinos: el desenfreno de los bienes raíces en toda la isla de Manhattan, los estratoféricos precios de los restaurantes, y la despersonalización en el servicio de las nuevas venturas gastronómicas.


Su historia es la siguiente. Desde 1938 existía en New York una cadena de hamburguesas llamada Hamburger Heaven. Cuando dicha cadena perecía a principio de los años sesenta, nuevos propietarios rediseñaron dos de sus locales, cambiándoles el nombre por el de The Prime Burger. De esos dos, este discreto local en el corazón de Midtown, sobrevive con su vieja decoración -moderna y chick en 1965- y con su mostrador de banquetas que siempre me recuerda a las cafeterías de los antaños Ten-Cent de La Habana de mi infancia. El restaurante cuenta al final con un salón de mesas tradicionales, por si viene en grupo. Pero, sin dudas, la verdadera atracción está en degustar la sabrosa hamburguesa en estos asientos que remontan a los pupitres escolares.


Nada cambia en The Prime Burger. Aunque no está en mi radio cotidiano, almuerzo allí al menos tres o cuatro veces al año, obligado por familiares y amigos de visita que, una vez que han conocido el lugar, no paran de “refunfuñar” hasta que los llevo a re-vivir la experiencia. Por eso sé que nada cambia; año tras año, la misma decoración (su propietario, Tony DiMiceli, sabe que le cae un “sanbenito” de los clientes regulares si cambia algún accesorio); las mismas sabrosas hamburguesas, y los mismos camareros con sus chaquetas blancas. Si se percibe un cambio, quizás, sea en unas líneas de más en sus rostros amables.





Fotos: Eufrates del Valle


11 comments:

Zoe said...

Yo he estado allí, y me fascina, también me recuerda el Ten Cent, miam, qué hambre...

Isis said...

Me apunto ya para cuando vaya a New York, New York, what a wonderful town.

Anonymous said...

Y cuanto cuesta el hamburguer, bro? Con que se baja?
Take care

Nino

Olga Admiradora said...

La última visita a NY estuve hospedada a dos pasos, descubrimos los Metro Cafe... las ensaladas, los paninis... lo tendré en cuenta para la próxima. Ese glamour de los 50 me encanta en los restaurantes.
la próxima primavera iré? ...
el Sagitario que vive conmigo no aguanta un año sin dar un viaje...

Taoro said...

Definitivamente este es un blog que despierta sentidos y sensaciones.
Eufrates, tengo las papilas gustativas pidiendo a gritos un Hamburger.

Anonymous said...

Que lugar interesante, la verdad es que me este reportaje me ha abierto el apetito Don Eufrates! Pero no parece caro, verdad? A pesar de la elegancia.
Otro sitio para la visita debida...

Tuta

Anonymous said...

No es caro, es de muy buena calidad, y es un sitio muy agradable. Niobe.

Eufrates del Valle said...

Gracias estimada Niobe. Asi es. Siempre recomiendo el especial de 2 hamburgers con papas fritas por $10.

De todas formas, aqui esta el link a la pagina web del restaurante:

http://www.primeburger.com/

Tuta, creame, ninguna elegancia. Es un lugar muy sencillo, congelado en los 60. Cuando pase por aqui, aviseme, la invito, por ser mi lectora mas antigua (al menos comentando).

Anonymous said...

Gracias, garcias Don Eufrates, nonor que me hace, usted es todo un caballero. Y gracias a Niobe tambien, es un bonito nombre, lo propuse a la hija de una amiga en Cuba hace siglos.

Eu, pues nada en cuanto vayamos le aceptamos la invitacion,

Tuta

Taoro said...

Oigame Eufrates, yo no sere el mas antiguo comentando como la ilustre Tuta, pero soy uno de los mas constantes...¿no me merezco acaso un hamburger tambien?....uhhh.

Alba said...

Muchas gracias por esta sugerencia! Pienso estar por NY en febrero 2009, de modo que sin lugar a dudas visitaré el lugar.

Saludos,

Isbel