Wednesday, July 23, 2008

COLUMNISTA INVITADA: ESCOLASTICA DE DEL VALLE


ENCUENTRO INESPERADO EN ZURICH CON SABOR A OLIMPIADAS

Por: Escolástica de Del Valle

¿Por qué será que los cubanos nos reconocemos en un abrir y cerrar de ojos? Me sucedió el jueves pasado. Salí de New York con prisa, pues un asociado me esperaba en Madrid para firmar un contrato de trabajo. El boleto de avión, comprado a la carrera y con muy pocas horas de anticipación, no me daba mejor opción que la de volar hasta Zurich en Swiss International Airline, y allí cambiar de avión hacia mi destino.
Acomodada ya en la nave que me llevaría de Zurich a Madrid, me entretuve en observar a los pasajeros que abordaban el avión. En eso, dos de ellos desviaron totalmente mi atención: Un par de jóvenes apuestos, altos, delgados y prietos como azabache, vestidos deportivamente; uno de ellos con una laptop, reloj en la muñeca de una mano comparable a un Big Ben de pulsera, y un bello sombrero blanco veraniego, y el otro más sobrio. Ambos me olieron a la Isla de Cuba en cuanto mi mirada recayó en ellos.
Me esforcé por comprender en qué idioma conversaban entre sí, mientras acomodaban sus equipajes de mano en el compartimiento superior. Pero, hablaban muy rápido, palabras entrecortadas, frases que me sonaban a un dialecto… Sin embargo, la corazonada me decía que ellos y yo teníamos mucho más en común que aquel avión hacia Madrid.
Cuando ya nos disponíamos a despegar, desde mi asiento le hice señas a una señora acomodada junto a ellos. Solícita, ella les avisó que alguien los llamaba. Cuando hicimos contacto de ojos, les pregunté enseguida:
- ¿Ustedes son cubanos?
Los dos jóvenes asintieron sonrientes. Y yo les hice un gesto con la cabeza y una mano de que yo también era cubana. Mi segunda pregunta fue inevitable:
- ¿Dónde viven?
Cuál no fue mi asombro al oírles decir, al unísono y circunspectamente:
- En Cuba, en Cuba…
Como si no hubiese otra manera de ser cubano que no sea viviendo en la Isla.
La verdad es que, residiendo en New York por muchos años y tan alejada del epicentro de la cubanidad como es Miami, pocas veces en mi vida me he encontrado con cubanos que vivan en Cuba. Para mí, lo normal es conocer cubanos que vivan en cualquier parte del mundo menos allá, en la patria que todos llevamos con tanto dolor.
No me presenté ni les hablé de El Imparcial Digital, para no espantarlos. Pero si les pregunté sus nombres y qué hacían en aquel avión.
El del sombrero blanco es Yoandrys Betanzos Francis, deportista de Salto Triple, y su acompañante, Ricardo Ponce Paret, su entrenador. Yoandrys está en medio de su entrenamiento para las Olimpiadas, y de Madrid viajará directo a China cuando comiencen los Juegos Olímpicos de Beijin.
En otras circunstancias, le hubiese pedido a la señora junto a ellos que cambiara asiento conmigo. Pero, después de preguntarles en qué país vivían y ellos ver mi expresión de asombro con sus respuestas, supuse que no se sentirían muy cómodos con mi presencia tan cerca de ellos. ¡Qué lástima que los Castro y sus lacayos hayan creado este abismo entre gente nacidas en la misma tierra! Aun así, le deseé suerte a Yoandrys.

13 comments:

Taoro said...

Bonita anécdota Escolástica.
Si existe algo que detesto es que me pregunten....cubano de Miami o de Cuba?.
Por cierto, no le preguntó a Yoandrys.....cuanto pagó de sobrepeso por el reloj pulsera.

Isis said...

Increíble historia, Escolástica, increíble.
Salúdeme a su cónyugue.

el amigo de sumi said...

Esco que buena vida!- y dejaste al Eu al frente del hogar, no? Haciendo las tareas propias de su seso.

Recuerdo que en Zurich una vez me preguntaron si yo era un cubano de Fidel...

Y siguiendo la idea de Taoro, me hubiera gustado saber por que se veian tan felices los dos compatriotas...

bustrófedon said...

Querida Escolástica:

Gracias por la anécdota. Usted, que vive en Nueva York, debe estar familiarizada con el termino “gay-dar” que se empezó a usar en los ochenta para denominar un radar que detecta a los gays. Dicho término, hasta donde sé, no conlleva connotaciones peyorativas. Basado en tal término, he acuñado el vocablo “cu-dar”, que es, obviamente, un radar que detecta a los cubanos. Estoy convencido de que todos los que venimos de la isla lo tenemos. Pero además, dicho radar (al menos en mi caso) a veces puede detectar si el cubano vive en la isla o fuera de ella... y, en contadas ocasiones, es capaz de determinar cuánto tiempo lleva fuera de la jaula grande. ¿Le sucede esto también? ¿Y a su esposo?

Por cierto, démele un abrazo a Don Eufrates y pídale que me perdone que me haya perdido en estos días... Mil enredos, pero todo bien.

En Bejucal nos veremos.

Anonymous said...

Escolastica, tu forma de pensar es reduccionista y manipuladora.
¿Sólo valen los cubanos que viven fuera como tu?
¡Con esos cubanos que tú odias y descalificas habrá que contar cuando se haga el cambio en la isla!
Para acabar con el regimen hay que sumar y no restar.
Para que sepas, Yoandrys es un magnifico atleta, formado en la isla, si es cierto, pero es tan cubano como cualquiera...Y ademàs el está convencido en el lugar que está, al igual que tu lo estas en tu lugar.
¡Basta ya de esquematismos de ambo lado!
Angel Cespedes

Güicho said...

Muy bonito reportaje, doña Escolástica.

El joven de la pachanguita podría trabajar de modelo, o de prestador de servicios íntimos. El otro, en cambio, dista lo suficiente de ser apuesto como para negarlo con cierta vehemencia. Pero seguramente Ud. quiso ser cortés al generalizar.

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Bustro, que no se te ocurra usar el cu-dar en Brasil o Portugal. Cu significa la parte posterior inferior del torax, y dar es eso mismo y aún más: la entrega femenina por excelencia ("ela da para ele").

Saludos a todos

Taoro said...

Uyyyyy, Angel.... que fué lo que desayunastes hoy?.
He leido y re-contraleido el post de la señora Escolástica y no he encontrado odio, esquematismos o descalificaciones hacia esos dos cubanos. Al contrario los ha tratado con mucho respeto y elegancia, como es de esperar de la señora Escolástica.
El único que nos enseña a pensar de una forma reduccionista y manipuladora es el gobierno cubano, quien nos induce el miedo a todo el que se nos acerca mientras estamos de visita en un pais extranjero, alegando que cualquiera puede ser de la CIA o la FNCA.
Estoy seguro que esos dos deportistas de la isla sintieron pánico y desconfianza al ser abordados por una señora cubana en un pais extraño, solo fijese en la posición que adoptó el entrenador para tomarse las fotos. Entonces quien manipula a quien?.
Hermano, solo espero que desayunes otra cosa a la hora de hacer los cambios en la Isla.

machetico said...

http://tromponmetabiotico.blogspot.com/

nc said...

Angelito mi'jo, por que eres tan zafio viejo? No hay que ofender para argumentar, eso solo descalifica a quien ofende

Espero que rectifiques porque te apoyo en eso de sumar.

PD: Buena historia Escolastica, saludos para Eufrates

Constancio Baraguá ( alias Cuco) said...

Muy bonita anécdota Dña. Escolástica y fíjese que ud. tuvo esa libertad de "acercarse" espontáneamente y cálida...Me ha pasado lo mismo por Europa, (armado, como todos, de ese radar cu-no dar! del Bustro que todos llevamos dentro)pero yo en cambio,no me acerco, tímidamente me quedo mirando de lejos, a veces cambio la vista de súbito cuando ellos enfilan a su vez ese "radar"...Ya sé que no es posible, entrarles así, de sopetón!...

Constancio Baraguá ( alias Cuco) said...

Y ahí me quedo, a hurtadillas, aspirando el "aroma del Caimán"...

Aguaya Berlín said...

Yo tampoco vi reducción ni manipulación en lo que ha escrito Escolástica.

Si algo podemos asegurar todos es que es difícil toparse en un avión con un cubano que viva en la isla. Y eso por supuesto causa asombro y distanciamiento en las dos partes, de hecho hay temas que se tachan de inmediato de la posible conversación futura, por las dos partes, no por una sola.

Hay quien se nota que no quiere conversar, se rehusa a responder, pero otros no, me los he encontrado de todos tipos.

Saludos Escolástica, y también para Eufrates!!!!!!

Abel said...

hay de todo! como en botica!estos personajes se espantan cuando lo aborda alguien "de afuera",es una paranoia. Es normal cierto recelo, como no...si la mayoria son pichones de segurosos, aunque no generalizemos.