Monday, November 24, 2008

GRAND CENTRAL TERMINAL


Si hay un landmark que no puede ser ignorado en la Ciudad de New York, ese es Grand Central Terminal, también conocido por muchos como Grand Central Station, o simplemente Grand Central. Tampoco se puede hablar del desarrollo y crecimiento urbanístico de esta urbe capitalina, sin comprender el papel que jugaron los primeros sistemas de ferrocarriles de larga distancia que operaron en la Isla.



La historia de Grand Central comenzó cuando en 1864, el magnate “Comodore” Cornelius Vanderbilt compró una de las líneas ferroviarias de Manhattan, la llamada Hudson River Rail Road, y acto seguido, adquirió la del New York Central Rail Road, consolidando de esta manera su monopolio en el sector ferroviario. A partir de ahí, Vanderbilt creó ramificaciones a las líneas centrales y cerró con broche de oro su portafolio, cuando compró en 1869 los terrenos comprendidos entre las calles 42 y 48, desde las avenidas Lexington hasta Madison.

En 1871 comenzó a operar lo que hoy día llamaríamos la primera Grand Central Station, colindando con fábricas, cervecerías, almacenes y mataderos de ganado de esta zona, merodeada constantemente por pandillas criminales.


Posteriormente la estación tuvo un renacimiento, cuando se construyó una estructura de cristal y acero con una concha para las plataformas y patios de ferrocarril, y una fachada clásica con adornos monumentales, que constituyó uno de los grandes logros de ingeniería del siglo XIX. Esta sería la segunda etapa de Grand Central, hasta que comenzaron a surgir nuevos planes de modernización, debido a la presión ciudadana que luchaba por la sustitución de las locomotoras a vapor por las eléctricas, debido a la contaminación y polución del ambiente que provocaban las primeras.


En 1903 se convocó a un concurso arquitectónico para la construcción de una gran terminal central moderna, totalmente electrificada, que se adaptara a los nuevos tiempos que imponía la llegada del siglo XX. Finalmente, la firma ganadora, Reed and Stern, tuvo que unir fuerzas con una propuesta presentada por la firma Warren and Wetmore, tomada en consideración dado estrechos lazos políticos-familiares, y así comenzó la construcción de lo que en la actualidad conocemos como Grand Central Terminal. Durante los diez años que duró completar el ambicioso y caro plan, la estación nunca dejó de prestar sus servicios.

El domingo 2 de febrero de 1913, a las 12:01am, se inauguró por todo lo alto Grand Central Terminal, uno de los íconos más importantes de New York City.


A partir de ese momento, y en los próximos 15 años, la ciudad cambiaría su fisionamía; tomando como epicentro la gran terminal central, los urbanizadores comenzaron a eregir impresionantes rascacielos alrededor de la misma, empezando con el Biltmore Hotel y el Yale Club, el edificio Chanin de 56 pisos, el Lincoln de 54, o el Chrysler de 77, entre otras construcciones importantes a lo largo de Park Avenue y calles perpendiculares desde la 42 hasta la 49 calle.


Increíblemente, en 1954 se entretuvo la idea de demolerla, tal como se hizo con la original Penn Station del West Side de la ciudad. Afortunadamente, una negociación con el urbanizador Erwin S. Wolfson le permitió a este demoler sólo un edificio de oficinas de 6 pisos en la parte trasera de la terminal, que fue reemplazado por el Pan American Building, que selló Park Avenue por el lado norte del complejo. En la actualidad, el edificio se llama Metlife, aunque todavía nos cueste a muchos llamarle por este nombre.


Grand Central Terminal está protegida desde 1967 por la Comisión de Preservación de Lugares Históricos de la Ciudad, la cual la nombró como un landmark. Desde 1976 se le considera una Lugar Histórico Nacional, evitando así que alguien vuelva siquiera a sugerir su demolición.


Cuando visité por primera vez New York en febrero de 1989, Grand Central Terminal estaba totalmente abandonada. Aquellas majestuosas paredes albergaban a cientos de homeless cobijados en cajas de cartón, familias recostadas a los mármoles sucios y partidos, o durmiendo sobre sus pisos empercudidos y manchados; en su salón principal circulaban drogadictos en harapos y los transeúntes que obligatoriamente tenían que usar el establecimiento como punto de partida y llegada a la ciudad pasaban rápido, con la mirada hacia adelante, como trago amargo que la cotidianidad les había impuesto.


Afortunadamente para New York City, vino la Era Guiliani y su incansable trabajo por rescatar la ciudad. En 1996 se comenzó la revitalizacion de la terminal, empezando con la limpieza del techo de su Main Concourse. Su fresco original resurgió entre la suciedad acumulada por el humo de los cigarrillos y la falta de higiene, se limpiaron y restauraron sus mármoles dañados, se abrieron espacios para tiendas y decenas de restaurantes, y en octubre de 1998 Grand Central Terminal volvió a lucir aquel esplendor de 1913.




Su reloj de cuatro caras de ópalo brilla encima de la pagoda de bronce y mármol que funge como caseta principal de información; el mismo está valorado por las casas de subasta Sotheby’s y Christie’s entre 10 y 20 millones de dólares. En la actualidad, la terminal cuenta con decenas de restaurantes, incluidos de alta cocina como Cipriani Dolci, Masa Sushi, Oyster Bar & Restaurant o Michael Jordan’s The Steak House N.Y.C., entre otros. El Vanderbilt Hall, que sirve de espacio para exhibiciones, la semana pasada ya presentaba su feria de fin de año, con 72 stands de artistas y artesanos, y un novedoso árbol navideño adornado con... televisores.





Fotos: Eufrates del Valle


21 comments:

Zoe said...

Un lugar mágico, un día vi a patinadores dentro, estaban filmando una película, y todo era sumamente irreal. Bellas fotografías.

Al Godar said...

Interesante Eufrates y buenas fotos.
Algo asi tendriamos que hacer un dia con la terminal de trenes de la Habana. Estoy seguro que en algun tiempo fue un landamark en la historia de Cuba.

Saludos,
Al Godar

Aguaya Berlín said...

Un lugar que no pasaré por alto el día que visite New York!! Con tanto que lo he visto en películas... siempre me han dado ganas de conocerlo!
Wooow, Eu, cuántas fotos e información! Gracias!

Anonymous said...

Lo más hermoso es cuando esperas a alguien, porque tienes la sensación de vivir el momento dentro de una novela o de una película. Niobe.

Olga Admiradora said...

Las veces que he estado en ella me he sentido en el centro del Mundo, la magia de NY...
La propuesta de Al Godar me encanta, sueño porque pueda llegar ese momento.
Gracias por ilustrarnos tanto, Eufrates.
Buenos Días a todos!

Anonymous said...

No conozco NY, pero sin duda con usted voy aprendiendo cada día a conocerla y a admirarla.
Magníficas fotos, de un magnífico lugar. Gracias por tanta información y por compartirla.
Saludos de Sandra, arquitecta camagüeyana.

Taoro said...

WOW...Eufrates, sin saberlo ha cumplido usted uno de mis grandes deseos, visitar la Grand Central Terminal. En mis visitas a su ciudad siempre he dejado esa visita para el final y no me ha alcanzado el tiempo.
He disfrutado visitandola a traves de varias peliculas, pero la visita de hoy con la magia de sus fotos, ha sido especial. Gracias.

Garrincha said...

uno de4 los lugares con más swing en new york, and boy, are there many.
gracias por el post, euf.
you rock, dude.

Anonymous said...

Cuando yo lo digo, Don Eufrates, que tengo que irme a Nueva York, porque aunque como lo cuenta Ud. es como si estuviera allí, claro que no es lo mismo.
El fin de semana vimos un animado con los nietos y salia la estación...que casualidad!

Que belleza, increíble!

Tuta

Fantomas said...

Dicen en estos dias que Nueva York luce muy feo . Parece que han colocado una estatua del Che a plena vista. Saben algo de eso?

nino said...

Y que tal el servicio de trenes, Eu? Podrias comentarnos algo? Imagino que funcione como un reloj. chico ultimamente no respondes nada, mucho laburo imagino, ja.

Mi abrazo mejor

Nino

Eufrates del Valle said...

Nino, corriendo siempre, ni tiempo a veces para responder. Sorry!!!! Miles!!! Pero si, los trenes son totalmente puntuales, si te dicen a las 5:33, puedes estar seguro que a esa hora salen.

Fantomas, salvo que estamos grises de otono, nada feo. Espectacular como siempre. No se nada de la estatua que mencionas. Voy a estar al tanto y te dejo saber. Lo unico que faltaba!!!!

AlGodar, pienso que si, que la terminal de trenes de la Habana, remodelada, debe ser bellisima. Saludos para las dilectas del Fan-frates Club y para los estimados Taoro y Garrincha. A ver si un dia podemos recorrer estos lugares juntos.

nino said...

Gracias,bro!

Güicho said...

Gracias por tan logrado reportaje, don Eufrates. A quien habrá que poner una estatua en NY es a Giuliani.
Saludos

havanafree said...

Magnifico post, Don Eufrates. He entrado dos veces hoy a su blog a leerlo. y admirar las fotos.

Fantomas said...

Living in New York City is a special privilege, in the respect of learning all about other cultures, other refugees like me and immigrants as well, who had to leave their countries because of communism, dictatorship, religious beliefs or from a combination of all. You learn to understand that you are not alone in your daily life of struggles, just to make ends meet, it’s not easy but then again it is sure a better life than we all left. We all left our countries for freedoms that were taken away from us but we have found them here in America as soon as we stepped on its inviting soil. We clearly know now, this is our last stand. Unfortunately, many Americans never experienced our plight and we have, so we must make it our duty to educate them. We have to do it in the right manner though, ignorance can blind reasoning, they do not feel the increasing pressure in their backs from the stabbing communist dagger and there are many, believe me. Just sit down and listen in on a political science classroom in NYU or Columbia University and you will see and hear a college professor praising the “Che” and making him out to be some sort of hero to mankind. I am a Cuban refugee, so I know very well about the Che and it is very obvious to the naked eye if you travel across the island of Cuba, how the Castro regime promotes his image. It is also very evident that the Castro regime has been promoting the Che image throughout the world also. Here in America, it has been an overwhelming effort, especially in the last 6 to 7 years; the t-shirts would be the number one promoter. El Commandante, Fidel, has plenty of disciples distributing pictures and posters throughout America also, not to mention books and pamphlets. These are common tools and surely act as perfect examples of how the communist propaganda machine works and unfortunately, for some unusual absurd reason these tactics have been rather successful. The reason, I feel, is mostly curiosity and the usual rebellious youthful attitude but the t-shirts have done well, that’s for sure. Now, as for success, the t-shirts have been but only in the sense of distribution and of course sales but not in the sense of educating the public, educating them to the point where they are converted to follow his ideals and truly praise him. The t-shirts are geared towards high school student and high school dropouts. If these kids decide to continue and finish high school, then the College professors, like I mentioned before, would take over with the indoctrination. If you constantly drill someone, especially the vulnerable youth, with misinformation, then it will somehow settle in their heads as an actual truth. This is how communist propaganda works, it takes time but it can be very affective and unfortunately, it is working. If you never heard of Humberto Fontova, I advice you to purchase and read several books he has written concerning the Cuban communist propaganda

http://cubanology.com/cubareport/

Fantomas said...

Fantomas, salvo que estamos grises de otono, nada feo. Espectacular como siempre. No se nada de la estatua que mencionas. Voy a estar al tanto y te dejo saber. Lo unico que faltaba!!!!



Es una realidad y piensa estar alli hasta el 2009


Christian Jankowski
Living Sculptures: Caesar, Dali Woman, El Che

Doris Freedman Plaza
Opens November 24, 2008









Beginning November 24, 2008, visitors to Central Park's Doris C. Freedman Plaza will come across three sculptures by Christian Jankowski that may require a second look from passersby. New Yorkers and tourists alike are accustomed to seeing the occasional performer on the streets of our city, entertaining crowds with dance, magic or impersonation. When visitors encounter Jankowski's Living Sculptures, they may at first think they are seeing three street performers, surprisingly motionless and grouped together. In actuality, the figures are bronze sculptures that reference the tradition of professional street performers who strike poses as historical or fantastical characters for passersby. Specifically these works draw inspiration from three street performers Jankowski observed and selected from a public thoroughfare in Barcelona that regularly present themselves as the likenesses of a Roman legionnaire who refers to himself as "Caesar", the revolutionary leader Che Guevara, and an enigmatic woman inspired by a figure known as "The Anthropomorphic Cabinet Woman" created by artist Salvador Dali.

Jankowski's sculptures are, in essence, statues of people performing as statues. Representing modern day figures, both real and imagined, they are exceptionally life-like, though solid bronze in their composition. Their human scale and figurative representation beckon viewers to come close, consider whether they are real people, pose next to them for photos, and perhaps even leave a few coins in appreciation. The installation of Living Sculptures at the entrance to Central Park is especially fitting given that it is a favored and prominent spot for public sculptures as well as some of the New York's actual street performers, including a frequent impersonator of the Statue of Liberty.

In these works Jankowski fuses the tradition of monuments with popular references: Che Guevara's elevation to a bronze statue is indicative of the popularity of his image, which circulates as a symbol of politics as much as of counterculture. The fact that he is presented as a bronze statue of an impersonator of Che Guevara adds further layers of complexity to the interpretation and presentation of this popular icon. Dali's "Cabinet Woman" similarly exemplifies the extent to which Dali's imagery has entered into popular consciousness and has inspired numerous adaptations; the familiar has been reinterpreted expressively by the street performer standing with a decorative umbrella and an unused crutch. "Caesar" similarly displays a creative adaptation; here, the traditional costume of sandals and sword has been modified by the modern day wearer. Jankowski conflates the real, historical sources with the street performers' interpretations, fusing and memorializing the two in sculptures that call our attention to the way figures are personified in art and popular culture.

About the Artist

Eufrates del Valle said...

Gracias, Fantomas. No he estado al tanto de las noticias, pero lo hare a ver que se dice de estas esculturas, y en cuanto pueda paso por el parque y las retrato y las muestro aqui. Lo bueno es que la temperatura ya esta bastante fria y las estatuas no van a tener muchos visitantes... vaya, consuelo de tontos, ya se; no tienes idea de como tengo que ir espantando tontos utiles cada dia en mi camino... Thanks again!

Gracias por tus palabras estimado Guicho! Y, bienvenido havanafree! Gracias a ti tambien por las tuyas.

Fantomas said...

Eufrates ya se hacen gestiones para " tumbar las estatuas" por favor si vas a retratarlas llevate a par de amigos con un gran cartel que diga Che murderer o algo parecido para ponerlo en los blogs

Freedom of expression that is

A Cuban In London said...

Excelentes post e imagenes. Es cierto, es uno de los simbolos mayores de Nueva York y sin embargo no figura tanto en peliculas como Central Park u otros lugares.

Gracias.

Saludos desde Londres.

Isis said...

¿Para cuándo el libro con los posts de New York?