Wednesday, September 3, 2008

ARQ. CHEO MALANGA: EL CABALLERO DE PARIS


“El Caballero de París”

Por: Arquitecto Cheo Malanga

La Habana ha atesorado variados personajes peculiares, y dos de ellos han sido mis preferidos. La célebre vedette Juana Bacallao y el aristócrata Caballero de París.
El Caballero de París fue un personaje muy conocido en La Habana desde los años 50. Era de mediana estatura, pelo desaliñado con algunas canas y una más que crecida barba. Sus uñas eran largas y retorcidas, siempre vestía de negro, con una larga capa del mismo color, incluso durante el fuerte verano habanero. Solía llevar una carpeta llena de papeles y una bolsa donde transportaba sus escasas pertenencias.

Era un hombre gentil y educado que deambulaba por las calles y viajaba en ómnibus por toda la ciudad, saludando a las personas y discutiendo sobre filosofía, religión y política. Nunca pedía limosnas ni decía malas palabras, sólo aceptaba dinero de las personas que conocía o le caían bien.


Frecuentemente se podía ver paseando por el Paseo del Prado, la Avenida del Puerto, la Plaza de Armas, la Iglesia de Paula, Infanta y San Lázaro, la esquina de 23 y 12 o el Parque Central, donde frecuentemente dormía en uno de los bancos. Nunca viajó fuera de los límites de La Habana después de que comenzó su enfermedad mental. Sus últimos años de vida los pasó merodeando la esquina de 23 y 12, donde los empleados de las pizzerías de la zona le ofrecían comida gratis.

El nombre verdadero de El Caballero era José María López Lledín. Nació el 30 de diciembre de 1899 en Lugo, España. Emigró a la Habana el 10 de Diciembre de 1913 a bordo del vapor alemán Chemnitz.


Por un corto período de tiempo trabajó en la bodega de un español de la calle Genios, también como encargado en una tienda de flores, como sastre, en una tienda de libros y en una oficina de abogados. Un día decidió estudiar y refinar sus maneras para obtener mejores empleos. Logró conseguir trabajos bien pagados como camarero en restaurantes de los hoteles Inglaterra, Telégrafo, Sevilla, Manhattan, Royal Palm y Saratoga.

Se supone que perdió la razón cuando fue arrestado en 1920 y encarcelado en la prisión del Castillo del Príncipe por un crimen que no había cometido. No se ha sabido cuál fue el hecho real del que fue acusado ni el tiempo que estuvo encarcelado.


Existen infinidad de teorías sobre el origen de su apodo, pero ninguna ha sido confirmada. En una ocasión relató a su biógrafo que había obtenido el apodo de una novela francesa. Otra vez dijo que la gente comenzó a llamarlo El Caballero en la acera del Louvre, cuando trabajó en el hotel Inglaterra. Otros cuentan que fue en la época en que trabajó en el restaurante París y los clientes comenzaron a llamarlo de esa manera. Otros dicen que el apodo se lo dió el semanario humorístico Zig Zag o que nació de una película francesa donde el personaje principal era conocido como Monsieur de Paris.

El 7 de diciembre de 1977, El Caballero de París fue internado en el Hospital Psiquiátrico Mazorra. El motivo de su encierro no fue debido a una posible peligrosidad, sino a su deplorable estado físico. Allí fue aseado, y su cabello lavado y recogido en forma de una larga trenza. Le suministraron un traje negro similar al que solía vestir y comida. Durante su internamiento en Mazorra fue sometido a exámenes fisicos y psicológicos; se sabe que también allí sufrió una fractura de cadera por una caída. El diagnóstico de su psiquiatra y biógrafo, el Dr. Calzadilla, es que padecía de parafrenia, considerada como una forma de esquizofrenia.
Murió el 11 de julio de 1985 a la edad de 86 años. Inicialmente fue sepultado en el cementerio de Santiago de las Vegas. Según un articulo de la AFP, sus restos fueron exhumados por Eusebio Leal, historiador de la Ciudad de La Habana y trasladados al convento de San Francisco de Asís (ahora sala de conciertos y museo), su actual lugar de descanso.
En ambas orillas del Estrecho de la Florida se le ha rendido tributo a este famoso caballero.


En la Habana, una estatua de bronce de tamaño natural fue creada por el escultor José Villa Soberón, por iniciativa de Eusebio Leal. La estatua fue ubicada en la acera del convento San Francisco de Asís.En Miami, la popular esquina de la 36W Avenue y 8th Street, lugar donde está ubicado el famoso restaurant cubano Versailles, fue oficialmente nombrada "Avenida El Caballero de París" en el año 2004.


Recuerdo una ocasión durante mi niñez, mientras viajaba en un auto con mis padres por la calle Infanta, que mi madre gritó..... “¡mira, mira al Caballero de París!”. Al voltear la mirada sólo pude ver una fugaz figura, con una larga cabellera blanca y capa negra que se alejaba encorvado y a paso lento. Ese fue mi único encuentro con la aristocracia parisina de nuestro terruño.


17 comments:

Roberto Ferranti said...

Ciao eufrates, he rebido una mail de Gaviota, dice que usted non se puede conectar a mi pagina... todavia es asì? Dejame saber, porque algo estrano esta pasando en mi blog, con afecto, Rob Ferranti

Eufrates del Valle said...

Roberto, trate de nuevo y me desconecto nuevamente.

Me puedes enviar el link de tu blog La Isla Grande para enlazarlo en Noche de Ronda por los Blogs?

Gracias por todo lo que haces por los cubanos!

Roberto Ferranti said...

Ecco il link... (no se lo que pasa, pero yo no puedo conectarme con algun sitios... maha!!!)

http://laislagrande.blogspot.com

Ciao e grazie...sempre bloggando! Rob

Eufrates del Valle said...

Gracias Roberto, ya esta enlazado tu blog aqui. Gracias, por todo!

Eufrates del Valle said...

Estimado Cheo:

Yo tuve el placer de conversar con El Caballero de Paris en varias ocasiones. En la epoca que escogio la esquina de 12 y 23 como "residencia", muchas veces me le acercaba al salir de la pizzeria con mis amigos de la secundaria y le haciamos preguntas. Era un hombre culto, se expresaba muy bien dentro de su delirio. La escultura que le hicieron en Cuba, y que conozco ahora gracias a este post, realmente no se le parece, le falta su capa larga, la corvatura de su espalda enjuta y sus piernas cansadas. Gracias por este post, sobre todo por los lectores mas jovenes que no tuvieron la dicha de ver por las calles habaneras a tan aristocrata personaje.

A Cuban In London said...

Sonrei al leer la primera oracion. Juana Bacallao y el Caballero de Paris.

No habia una rimita cuando eramos nin-os que decia "Mira quien viene por ahi/El Caballero de Paris?" Quizas este equivocado pero me acuerdo de que habia algo con el susodicho.

Buen post.

Saludos desde Londres.

Anonymous said...

Yo tambien hable alguna vez con el Caballero, mas bien lo saludaba cuando el andaba por San Lazaro, creo y tengo un buen recuerdo. A proposito arquitecto, lo que le dijo su mama me recuerda una cancion de la orquesta Aragon - si mi memoria no me falla- que decia algo asi como: mira quien viene por ahi... el caballero de Paris...

Gracias por la memoria.

Tuta

Yoana said...

Yo cursé el septimo grado en la Manzana de Gómez (sería el año 74), y recuerdo haber visto alguna vez al Caballero en alguno de los portales frente al Capitolio, después del Payret, y que algunos muchachos maleducados e insensibles le gritaban cosas, pero el ni se inmutaba. Recuerdo también como se indignó mi mamá cuando se lo conté, y como me dijo lo respetado que había sido siempre. Na, que el cambio se notaba en todo! Un saludo.

HBN said...

Muy buen articulo Cheo, es un personaje que nunca muere

Isis said...

Querido Cheo, mil gracias por este bello article.
Eufrates, tienes por alla chez moi una foto para ti. A sus ordenes.

GeNeRaCiOn AsErE said...

El caballero es parte de la habana y de nosotros también. porque muchos de nosotros tenemos su estampa grabada por ahí, en un rinconcito de nosotros.

Que lindo post compadre.

tony.

Anonymous said...

Lo que mas me gusta del CP es que creo que nuca le hizo swing a fidel castro, y eso que estaba kende!

arq: Cheo Malanga said...

Gracias a todos por pasar y dejar sus comentarios.

Eufrates:
Que envidia me da usted por haber conocido al Caballero y haber conversado con el.

A Cuban in London:
Gracias por pasar. No recuerdo ese estribillo musical pero estoy seguro que algun compositor le debe haber dedicado algun tema al Caballero de Paris.
En cuanto a Juana Bacallao me sucede lo mismo que a usted, cuando escucho su nombre automaticamente comienzo a reirme. A Juana la tendremos pronto por El Imparcial, gran cubana y mi vecina de Centro Habana por muchos años.

Tuta:
Nunca tuve la dicha de conocerlo ni de conversar con el. Buscaré ese tema musical de La Aragón.
Gracias por su comentario.

Yoana:
Gracias por su comentario y sus vivencias. Al parecer el Caballero era buen caminador.

HBN:
Gracias por su comentario y felicidades por su Premio.
El Caballero es parte indiscutible de la historia de La Habana.

Isis:
Gracias a ti por pasar y dejar tus siempre dulces comentarios.

Asere:
Tienes razón, quizas muchos llevamos un Caballero de Paris por dentro.
Gracias.

Anonimo 2:16:
Tienes razón. El vivía su mundo, donde no existian Trabajos Voluntarios, Marchas y Concentraciones Politicas, Reuniones, Guardias Cederistas, etc.

GerardoFilosofo said...

Excelente articulo Cheo y el grupo de Eufrates! Es un personaje que mi madre siempre suele contarme aun. Es tambien parte de nuestra mitologia habanera.
Saludos,

Gerardo

Aguaya Berlín said...

Yo lo vi un par de veces pero tengo recuerdos muy vagos.

Sí, del estribillo también me acuerdo. Según algunos links en Google: "[...] Mira quien viene por ahí, El Caballero de París", escribió antonio María Romeu y Barbarito Diez lo paseó por el mundo.

Saludos para el Arq. y para Eu.

Belkis Cuza-Malé said...

Estaría ¨loco¨ o sufríría de demencia, pero en los años setenta, estando yo y Heberto Padilla en La Pelota, en 12 y 23, vimos al Caballero de París sentado en una mesa próxima.
(He oído decir que Fidel Castro había dado la orden de que le diesen la comida gratis en cualquier restaurante que visitara.)
Pues, terminamos de comer y nos levantamos para irnos, y ya en la puerta oigo un ruidito detrás de mí y cuando me viro, veo al Caballero de París que presuroso me entrega mi cartera. La había colgando en la silla.
!Se lo agradecí tanto! El me miró por un segundo, se dio la vuelta y volvió a su mesa.
Me impresionó que hubiese estado atento a mi olvido, y que tuviera raciocinio para correr detrás de mí y entregarme la cartera. !Qué emocionante todo eso!
Dios lo bendiga siempre, eterno Caballero de París!!!

Gracias, arquitecto Cheo Malanga, por ese hermoso tributo a nuestro querido Caballero. !Qué fotos tan lindas!

Bendiciones,

Belkis
www.belkiscuzamale.blogspot.com

Anonymous said...

Gracias por recordarte del Caballero. Es uno de mis caracteres favoritos de la Cuba de ayer y alguien de quien nunca me olvidare aunque lleve casi 50 años en el exilio. Todavia ecuerdo haberlo visto en un par de ocaciones y en la primera haber preguntado: "Abuelito quien es ese señor?" "Ese", exclamo mi abuelo, "Ese es el Caballero de Paris".