Wednesday, September 10, 2008

ARQ. CHEO MALANGA: SOBRE UN PINTOR DIFERENTE

Las Beatas. 1934.

“Fidelio Ponce de León”

Por: Arquitecto Cheo Malanga

Cuando inicié mis estudios de arquitectura, automáticamente comenzaron a surgir inquietudes sobre diferentes disciplinas artisticas relacionadas con el mundo de la imagen. Empecé a visitar exposiciones, galerías, a contemplar cientos de esculturas y estatuas que inundan la Habana y que hasta ese momento pasaban inadvertidas. Poco a poco fui descubriendo lo que luego se convirtió en una gran pasión, la pintura.
Los gustos estéticos comenzaron a cambiar y mis visitas a la inolvidable playita de 12, los conciertos, teatros y fiestas fueron cediendo espacio a las galerías de arte y museos. Poco a poco me converti en un apasionado de la pintura cubana y la historia de sus pintores.

Cada día lamentaba no haber descubierto aquella pasión mucho antes. Era un sentimiento similar a cuando se acaricia a una novia con la que uno se siente placenteramente feliz, mientras le pregunta….. ¿por qué no te conocí antes?.

La pintura cubana puede enorgullecerse de haber contado y contar con una extensa y abultada lista de pintores de primera calidad; pero, existió un pintor que fue un caso aparte en la historia de la pintura nacional, por abordar una temática diferente al resto de los pintores de su momento: Fidelio Ponce de León.


Fidelio Ponce de León

Fidelio vivió una época donde la cubanía y el uso de intensos y vivos colores era una constante en la pintura que emergía en el país. Sin embargo, su obra fue ajena a esta corriente, a pesar de compartir su tiempo y experiencias con célebres figuras de la plástica vanguardista cubana como Amelia Peláez, Carlos Enríquez y Víctor Manuel.

Nació en Camagüey el 25 de enero de 1895. Su verdadero nombre es Alfredo Ramón Jesús de la Paz Fuentes Pons. A los 20 años matriculó en la Escuela de Artes Plásticas de San Alejandro, donde asistió irregularmente, obteniendo aun así calificaciones sobresalientes.

Poseía un temperamento nervioso y constantemente deambulaba por diferentes ciudades cubanas buscando motivos para sus pinturas. Esto le agenció fama de trotamundo y caminante. Desde muy joven comenzó su adicción al alcohol.

Cinco mujeres. 1941.

Su pintura se caracterizó por la abundancia de blanco de zinc, logrando lo que él mismo calificó “pintura nacarada” con el uso de colores ocres y tierras. Fue acusado de monótono por algunos críticos y teóricos debido a su estilo monocromático.
Quizás fue eso lo que me cautivó de este célebre pintor cubano, la ausencia de colorido en su obra y la sencillez de sus trazos y dibujos.

Niños. 1940.

Su cuadro “Niños”, es su obra más reproducida y conocida: Una pintura surrealista en la que se aprecia un gran poder imaginativo y donde aparecen extrañas figuras de estilos alargados y estáticas, con un aire de solemnidad.

En los años 40 su obra alcanzó la plenitud creativa. Sin embargo, esto no le dio una cómoda posición económica, por el contrario, en muchas ocasiones pintó sólo por el derecho a albergue o comida.

Fidelio no desarrolló una obra crítica del momento social en que vivió, pero creó un espacio propio donde quedaron reflejadas sus insatisfacciones. Su primera exhibición en el Liceum Habanero fue un gran suceso. Su pintura “La Beatas” fue premiada con el premio del Salón Nacional. Viajó a New York y abrió una exposición en el Delphis Studio, y de nuevo recibió el primer premio por su pintura “Los Niños”. El Museo de Arte Moderno de New York (MoMA) adquirió su pintura “Mujeres”, la cual forma parte de su colección permanente.

Mujer y reflejo. 1944.

Hoy muchos de sus cuadros son un desastre, varios han perdido sus colores y las superficies están agrietadas, ya que nunca tomó mucho cuidado con su trabajo con vistas al futuro, ni se preocupó en aprender métodos de preparar el óleo adecuadamente.

Vivió obsesionado con el color blanco. Su frase favorita era, …. "el blanco es un gran silencio lleno de posibilidades", del pintor ruso Kandinsky. Enfermó de tuberculosis y su enfermedad se agravó por su estilo de vida bohemio y la adicción al alcohol. Murió el 19 de Febrero de 1949, a los 54 años de edad. Sus restos reposan en el Cementerio de Colón.


Hoy sus cuadros se cotizan hasta en $100,000 en subastas internacionales y forman parte de reconocidas colecciones como la Rockefeller, la Hichcok, Churchill, MoMA, Museo Panamericano de Washington y el Museo Nacional de Cuba.
Fidelio no fue el más grande de todos los pintores cubanos, pero fue diferente, de ahí su indiscutible atractivo.


UNA SORPRESA DE EUFRATES PARA EL ARQUITECTO MALANGA

Estimado amigo: En ese archivo profundo de El Imparcial Digital, he encontrado este recorte de periódico (texto incompleto) que debe ser de 1949, pues habla sobre el fallecimiento de Fidelio Ponce de León en meses recientes. Está firmado por Francisco Blanco Avila. Para mí, Ponce de León si no es el más grande, está entre los más grandes de la pintura cubana. ¡Gracias por darme por la vena del gusto! Eufrates.




9 comments:

Anonymous said...

Ah, a mí también me parece uno de los mejores, gracias a ambos. Un artículo para guardar, gracias. ZV.

Anonymous said...

Excelente pintor, y un provocador poético. Niobe.

Joaquín Estrada-Montalván said...

Fidelio es uno de los grandes,

gracias a Cheo y a Eufrates por el cada dia interesante en este blog

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En el Museo de Camaguey hay varias obras de Fidelio.

En TV Camaguey, also, hicieron un cortometraje, recreando la vida de Fidelio, una especia de "docudrama"

saludos

HBN said...

Gracias Cheo, Excelente como siempre, y así es F. Ponce es cautivador, se dice que su adicción al blanco se debio a no tener dinero para más, y como reseña el articulo, hasta ese blanco y los diluyentes eran de mala calidad, pero supo como nadie sacar partido a lo que tenía a mano ¡y que magnifica obra nos dejó!

NC said...

Estimado arquitecto, quizás sobre aquí decirle que disfruto mucho de sus comentarios en El Imparcial, pero quiero aprovechar la ocasión en que voy a preguntarle acerca de algo que no me ha quedado muy claro de su reseña sobre el gran Ponce para decírselo: ¡muchas gracias!

Mi duda entonces; cuando usted escribe:

Fidelio no desarrolló una obra crítica del momento social en que vivió…

Digo que lo dudo, porque me parece que el hecho mismo de la ausencia de los colores brillantes del trópico, o de las mulatas avasalladoras de Carlos Enríquez o Víctor Manuel, o de los floripondios y vidrieras de Peláez y Portocarrero, es una posición crítica más allá de la posibilidad económica del artista- algunos estiman que esa selección paupérrima de colores y la precariedad de los lienzos es la evidencia de la pobreza material en que vivió el camagüeyano. Me parece, querido Cheo – y no soy un perito en el tema, como usted, que esa caravana de mujeres raquíticas y niños fantasmagóricos es un reflejo directo de una zona desposeída de la realidad cubana de la época. Dígame si me equivoco en esta asunción, aunque creo que usted coincide conmigo cuando concluye esa frase de esta manera:

… pero creó un espacio propio donde quedaron reflejadas sus insatisfacciones.

Otra vez, muchas gracias por sus atinados e ilustrativos textos y por su amabilidad en responder a los lectores. Es esa la razón primera de mi comentario.

Un saludo para el dilecto Éufrates y la no menos cara Escolástica.

GeNeRaCiOn AsErE said...

Fidelio me mata con sus tonos opacos, con la historia de su existencia alternativa e irreverente y por su puesto, por la vida que corre detrás de sus cuadros.

Cuando abrí ahora el imaparcial me dije !OH! !Fuacata! touche!

Ando buscando una reproducción (barata, ;]) de "Niños" y es que me parece que en los rostros vacíos de aquellos, caben igual los ojos, la boca, los deseos y la desesperación de cualquiera de nosotros, cuando niños... claro.

un saludo, tony.

arq: Cheo Malanga said...

Muchas gracias a todos por pasar y dejar sus comentarios.

ZV:
Si usted es quien imagino... ojalá guarde este modesto artículo con el amor con que conservo yo sus libros.

Niobe:
Fidelio fue tambien un traductor del dolor humano y el suyo propio.
Gracias por su comentario.

Joaquin:
Muchas gracias por su información.
He escuchado sobre el cortometraje pero no lo he visto aún, creo que se llama "La sombra corrosiva de Fidelio Ponce".

HBN:
Gracias por pasar y aportar a este post.
Me atrevería a decir que Fidelio fue nuestro "Van Gogh tropical".

Estimado NC:
Muchas gracias por pasar y expresar su razonable duda.
La idea que quise expresar es que Fidelio no fue portador del mensaje tradicional de la pintura academicista de su tiempo, por el contrario, reflejó una visión singular del tema religioso y fue la búsqueda de sí mismo lo que reveló su genialidad, originalidad y grandeza.
Creo que si separamos la frase, pierde su sentido.
Estoy de acuerdo con usted en que la obra de Fidelio fue ajena al verde de los campos, atardeceres, bellas mulatas y arroyos de montañas que invadian la pintura de su tiempo y sus imagenes un reflejo directo de un sector desposeído de la realidad cubana de la época.
Fidelio fue un pintor autodidacta, no salió de Cuba ni visitó museos europeos. Por ende, no fue un aprendiz directo del modernismo europeo, como Victor Manuel, Carlos Enríquez, Wilfredo Lam, Amelia Pelaez y otros miembros de la vanguardia.
Saludos afectuosos.

Asere:
Gracias por pasar y compartir los gustos esteticos.

arq: Cheo Malanga said...

Eufrates:
Muchas gracias por su recorte de periodico, una gran sorpresa.
Conservelo con mucho cuidado y esmero, como lo hace con su adorada Escolástica.
Muchas gracias.

Aguaya Berlín said...

Un don que considero insuperable: saber pintar. Y Fidelio fue simplemente genial.

Gracias, Arq., y un abrazo también para Eu (qué artículo ese que sacó de los archivos!!)