Wednesday, September 24, 2008

ARQ. CHEO MALANGA: HOY SEGOVIANO


“Acueducto de Segovia”

Texto y fotos: Arquitecto Cheo Malanga

Hace unas semanas, mientras leía el post de la estimada Escolástica sobre el madrileño puente de Segovia en Madrid, recordé una visita que realicé a la hermosa ciudad de Segovia hace tres años y decidí buscar las fotos en mi baúl de los recuerdos, que no es tan profundo y fértil como el de Eufrates.

En el edificio con dos arcos blancos, a la derecha del acueducto, es donde se encuentra el restaurante El Mesón de Cándido.

El objetivo de viajar desde Madrid hasta Segovia fue puramente digestivo, saborear el famoso “Cochinillo de Segovia” que se ofrece en el mundialmente conocido restaurante El Mesón de Cándido, ubicado bajo las bimilenarias piedras del Acueducto Romano. Para ser sincero, quede más impresionado por la monumentalidad del Acueducto que por el sabor del cochinillo.



El cochinillo de Segovia es un producto único. La crianza del cochinillo se debe hacer con leche materna y sin comer otro alimento que no sea esa leche para que mantenga un sabor delicado y especial. El tamaño del cochinillo, para su consumo, debe ser pequeño, no debe pesar más de 6 kilos. La carne es tan suave que la tradición del lugar es cortarla con el canto de un plato que luego se destruye al lanzarlo al piso.


Pero bueno, vamos a lo nuestro..........El Acueducto de Segovia.

El Acueducto de Segovia es uno de los monumentos más significativos y mejor conservados de los que dejaron los romanos
en España. Es el símbolo más importante de Segovia, hasta el punto de figurar en el escudo de la ciudad.
No se puede saber con certeza la época en que fué construido. Los investigadores lo sitúan entre la segunda mitad del siglo I y principios del II, en tiempo de los emperadores Vespasiano
o Nerva.

El acueducto
conduce las aguas del manantial de la Fuenfría situado en la sierra cercana a 17 kilómetros de la ciudad, en un paraje denominado La Acebeda y recorre más de 15 kilómetros antes de llegar a la ciudad. El agua se acopia primeramente en una cisterna conocida con el nombre de El Caserón, para ser conducida a continuación por un canal de sillares hasta una segunda torre (llamada Casa de Aguas), donde se decanta y desarena, para continuar su camino. Después recorre 728 metros con una pendiente de 1%. En la parte más profunda mide 28,5 metros (con cerca de 6 metros de cimientos) y tiene dos órdenes de arcos que se sostienen con pilares. En total tiene 167 arcos construidos con sillares de granito colocados sin argamasa entre ellos.


En tiempos de los Reyes Católicos se realizó la primera gran obra de reconstrucción del acueducto. Se re-edificaron 36 arcos, con mucho respeto hacia la obra original. Los Reyes Católicos lo visitaron en incontables ocasiones.

El acueducto es el hito arquitectónico más importante de la ciudad. Se ha mantenido en activo a través de los siglos y quizás por eso haya llegado a nuestros dias en perfecto estado. Hasta hace muy poco tiempo proveía de agua a Segovia y más concretamente a su Alcázar. En los últimos años ha sufrido un importante deterioro debido a la contaminación, el tráfico vehicular y a los propios procesos de erosión del granito. Para garantizar su supervivencia, se ha procedido a un minucioso proceso de restauración que ha durado casi 8 años y se ha desviado el tráfico vehicular de las inmediaciones del monumento.

El Acueducto de Segovia constituye un indiscutible prodigio de la ingeniería romana.

13 comments:

Aguaya Berlín said...

Qué majestuoso!
Me llamó la atención lo del ángulo de 1°.
Saludos, Arq., saludos, Eu

Zoe said...

Conozco el lugar y el cochinillo, pero descrito y fotografiado por el arquitecto Don Cheo Malanga resulta majestuoso.

Anonymous said...

Estimado Cheo Malanga, gracias por su magnífico trabajo. Niobe.

GeNeRaCiOn AsErE said...

Bello.
En Roma me dolía el cuello de mirar tanta belleza a cada paso y me sonaba la barriga (estudiante sin dinero y con mucha hambre), los romanos extendieron por el mundo el principio de la globalidad, no solo con la arquitectura, sino con una visión administrativa de todo tipo que puso los pilares de esta humanidad.
Como me jode no conocer aun a Segovia, Castilla y Leon.

Estelar como siempre, Cheo

Un ciao con ole..., el tony.

GaviotaZalas said...

ADORO LAS TRADICONES DE TODOS ESTOS PAISES,,,siempre q escucho una, no puedo evitar pensar en todas las q se han perdido en CUBA,,,SALUDOS

Isis said...

Qué manera de ser buenísimo este arquitecto don Cheo Malanga!
Coincido con lo del cochinillo, mejor el acueducto.
Gracias, Cheo.

Olga Admiradora said...

que arquitectura!, gracias colega Cheo Malanga...
mientras tanto sigo trabajando en un proyecto de iluminación de un típico "mega-warehouse miamiense"

de todas formas I love Miami con toda mi alma

Ernesto G. said...

Me encanta Segovia. Yo tuve poca suerte con la comidad cuando fui. Ordene sepia en La Cueva de San Esteban y no me gusto. La ciudad es preciosa y el acueducto increible. El cochinillo me hubiera gustado mas, creo.

Gracias a Cheo por estas fotos.

Anonymous said...

Primero muerta que dejar de celebrar esta maravilla de comentario del arquitecto.
Figurese Don Cheo que ahora estoy en casa, asi que los muchachos y los nietos tambien leyeron el post y quedaron encantados.

Gracias a nombre de todos por aca, y que se repita pronto, ji,ji!

Tuta

arq: Cheo Malanga said...

Muchas Gracias a todos por pasar y dejar sus comentarios.

Aguaya:
Que grata sorpresa recibí hoy en la mañana al leer la revista "Heritage Hispanic" y encontrarme con referencias a su blog. Felicidades.
Las pendientes de 1% y 2% son las que regularmente se utilizan en la actualidad para conducir las aguas.

Zoe:
Es cierto que el acueducto es majestuoso e impresionante. Resulta increible que aun hoy estas joyas arquitectonicas continuen en pie.
Gracias.

Niobe:
Muchas gracias, pero creo que el trabajo de los romanos en este acueducto estuvo mejor. Alcanzar esa altura con bloques de granito sin ningun elemento que los uniera entre si fue una magnífica e increible labor.

Asere:
Tiene razón, el legado de la civilización romana fue inmenso. No solo en arquitectura,sino en economía, religión, leyes, filosofía, etc.
Mis felicitaciones para usted tambien, su excelente blog aparece en la "Heritage Hispanic" de este mes.

Gaviota Zalas:
Por suerte, las tradiciones son una de las pocas cosas que se pueden recuperar.
Muchas Gracias.

Isis:
Gracias por pasar y dejar sus siempre dulces comentarios.
Un gran saludo y cariños.

Olga:
Visitar el Acueducto de Segovia es una experiencia inolvidable. Estando allí recordé cuando lo estudié en las clases de Historia de la Arquitectura muchos años antes, por lo que tenerlo delante fue algo muy emocionante.
Gracias por pasar y dejar su comentario.
Ahhh...y suerte con su proyecto de iluminación.

Ernesto G:
Un buen motivo para regresar y probar el Cochinillo.
Reciba un gran abrazo y saludos a su esposa.

Tuta:
Muchas gracias.
Yo tambien celebro mucho su espontaneidad, cariño y afecto...asi que estamos emparejados.

Alfredo Pong said...

Entre otras cosas los famosos Judeones de la Granja, son lo mejor que he comido en mi vida en materia de frijoles, un manjar unico de Segovia, cremosos, grandes,con un sabor y un aroma que complementan el cochinillo,Segovia es un lugar con un ambiente y una energia unica, llena de leyendas e historias.

bustrófedon said...

En el verano de 1998 estuve en Segovia. Mi primo (con su esposa e hijos) me llevó al Mesón de Cándido, que bien vale una misa. Pero el plato fuerte no fue, como esperaba, aquel cochinillo, sino, como bien dice el arquitecto, el acueducto que espera a la salida del restaurante. Gracias, Cheo.

A Cuban In London said...

Excelentes fotos, querido cheo. Y la historia es interesante. Muchas gracias, eu, como siempre, es un placer pasar por aca.

Saludos desde Londres.