Monday, May 12, 2008

“REPORTO… JUAN EMILIO FRIGULS…”

Desde la adolescencia escuchaba cada media hora por Radio Reloj: “Reportó, Juan Emilio Friguls”. Qué sorpresa resultó para mi conocerlo personalmente en 1978, y cuánto placer constituyó ser su colega por diez años.

Juan Emilio Friguls, decano de la prensa cubana, sobrevivió todos los abatares de la decadencia revolucionaria, con total porte y aspecto. Durante una década nos encontrábamos como mínimo una vez a la semana. El, en traje de tres piezas o guayabera de hilo. Nunca lo vi en mangas de camisa. Siempre inmaculadamente planchado, perfumado, cortés.

Viajar a provincias sentado a su lado en un avión, o en un ómnibus, era recibir una clase de historia con ese profesor preferido, que te cuenta lo que el planeamiento docente no tiene calculado. Así me fui enterando de su vida profesional, contándome él cuando recién graduado de periodismo en 1945 comenzó a trabajar en el segundo rotativo más importante de Cuba, el diario “Información”, y como dos años después el “Diario de la Marina” lo sedujo, aceptando sus condiciones.

Friguls, el único periodista cubano que logró entrevistar a dos Papas: En julio de 1950, en la residencia pontificia de verano de Castelgandolfo, Italia, al Papa Pío XII. En julio de 1968, durante el Congreso Eucarístico Internacional de Bogotá, al Papa Paulo VI.

Durante el gobierno de Batista, a Juan Emilio Friguls le propusieron ser embajador de Cuba en el Vaticano, posición que no aceptó para no romperle la rutina escolar a sus hijos, y continuó en el “Diario de la Marina” hasta su intervención y cierre en 1961. Friguls colaboró en la radio cubana y en revistas como Bohemia, hasta que en 1970 comenzó en Radio Reloj.

De él recuerdo muchas anécdotas. Cuando me contó, en voz muy baja como siempre hablaba, de su viaje a Puerto Rico, y la sorpresa que recibió cuando en una tienda Sears pidió una camisa azul clara, y el dependiente le preguntó de cuál tono la deseaba. “Ya se me había olvidado esas cosas. El vendedor me mostró al menos 6 diferentes tonos de azul claro”, y terminó su cuento riendo como un niño pícaro, tapándose la boca con su agenda inseparable.



Una vez, almorzando en un restaurante de Varadero, varios colegas nos pusimos de acuerdo para hacerle una broma. Friguls se había levantado para ir al baño, si mal no recuerdo. Entre varios, abrimos su portafolio y le pusimos dentro todos los cubiertos limpios que encontramos, y luego hablamos con una camarera para que nos siguiera el juego. Cuando todos salíamos del restaurante, la camarera, muy seria, le dijo: “Compañero, por favor, abra su maleta”. Nunca entendí como Friguls no escuchó el ruido que hacían los cubiertos dentro de su portafolio, pero, cuando abrió aquello, primeramente se sonrojó, pero enseguida miró para el grupo y nos cogió a todos muertos de la risa. Y enseguida se echó a reír detrás de su agenda.

Cuando en 1992 visité el Kennedy Space Center en Cape Canaveral, Florida, recordé a Friguls. Porque él fue la primera persona conocida que me había hablado de sus experiencias en el lugar, tras un viaje que había hecho a Miami a ver a su familia. Por cuenta de Friguls, Cabo Cañaveral había estado en mi Bucket List desde Cuba.



Nunca lo escuché hablar de política. Pero se podía “gusanear” delante de él, porque todos sabíamos que allí había un caballero. Tampoco, nunca escuché que Friguls “echara a alguien para alante”. Con el mismo respeto con que se dedicó a su trabajo periodístico, trató al resto de sus colegas, a sus fuentes de información, a sus amigos. Un hombre singular, que sobrevivió la vulgaridad y el lodazal revolucionario. Encontré esta entrevista a Juan Emilio Friguls publicada por Opus Habana, donde el decano de la prensa cubana cuenta varias interesantes anécdotas de su vida como periodista. ¡Descansa en paz estimado correligionario Friguls!

(En las exposiciones de los contactos que muestro, Friguls aparece –si mi memoria no falla- junto a la periodista de radio, en aquella época de los 80, Mercedes Hernández).



(3 de agosto de 1919 - 8 de agosto del 2007)

12 comments:

nc said...

Mis respetos para Juan Emilio, un caballero en toda la extension de la palabra.
Gracias, Eufrates.

Isis said...

Me sumo a NC. Don Eufrates, me has hecho recordar a Friguls, yo lo recuerdo de mi trabajo en el Ballet. Friguls, siempre, el más puntual, el más atento, el más respetuoso, el más serio.

Anonymous said...

Don Eufrates, también conocí a Friguls, en los Sábados del libro, siempre puntual, como dice Isis. Y cuando en los festivales de cine se citaba a conferencia de prensa, él era el primero. Lo recuerdo impecable, como lo describes, con su agenda en la mano, por la calle Obispo. Sólo una vez nos cruzamos en la cola del frozzen en Obispo y Villegas, y creo incluso que le dio pena que lo viera allí, haciendo cola para un frozzen. Un gran caballero que le hace homenaje a otro gran caballero. Un abrazo. Grosse Tête.

Anonymous said...

Como Isis y NC, me sumo al homenaje, y diria tambien que tras su aura de seriedad y respeto, el Maestro Friguls guardaba junto a su proverbial generosidad un espectacular sentido del humor. Como muchos de sus mas jovenes amigos y discipulos, no puedo olvidar las veces en que Friguls ponia en solfa el absurdo que nos toco vivir dandonos una perspectiva mejor a partir de su experiencia.
Gracias.

Nino

Los Miquis de Miami said...

lo recuerdo caminando tranquilamente y con porte por los pasillos del icrt. nunca traté con él pero siempre respeté su disciplina, su seriedad, su entrega al periodismo. excelente homenaje, eufrates.

GeNeRaCiOn AsErE said...

Eu, cuan bonito es esto de encontrar la huella de gente valiosa asiduamente en este blog. Estoy seguro que debo haber escuchado millones de veces a Frigul. ¡Como se extraña a radio reloj! Se debería hacerle un homenaje en Miami a esta Institución de la noticia en Cuba, que trasciende cualquier manipulación política, para instalarse en nuestra memoria como un mediador inigualable entre el tiempo y la noticia.
¿Qué tal un homenaje virtual? Son cosas que tenemos hoy al alcance de la mano para dejar huella de la memoria colectiva. Es ese el valor de este post, dar merecido homenaje a un hombre, que acompañó con su voz miles de nuestros desayunos. Mi respeto y admiración para el periodista que se quedará siempre entre nosotros.

gracias EU. ;)
......

p.s. Muchas veces se generaliza y se habla peyorativamente de las personas que viven en Cuba, como si el estado de pobreza y el discurso imperante te quitara el derecho a la dignidad o te hiciera automáticamente indigno del respeto. Es fácil caer en el infantilismo político y esto ‘contradictoria-mente’ lo puede causar, el haber andado por la vida sin ejercer plenamente la libertad de opinión. Quien no es capaz de entender y respetar a otro que vive preso de sus propias circunstancias, entonces tampoco se respeta a sí mismo y lo único que merece por respuesta es el silencio.

Joaquín Estrada-Montalván said...

Eufrates, hace tiempo estaba por hacer un post de Friguls, me alegro que tu lo hicieras.

Fui amigo de Friguls desde que me recibio en su apartamento en el 1995 o 1996, yo le habia escrito para invitarlo a los eventos de historia que yo organizaba en camaguey.

A partir de ahi, en la Iglesia se le volvio a invitar a los eventos, y fue miembro fundador de la union catolica de prensa-cuba, camaguey 1996.

como bien dices viajaba en lo que fuera, para llegar cada dos años a camaguey, a los eventos de historia, a pesar de que a ultimo hora le programaban coverturas especiales, el las cumplia y se lanzaba en tren pa los tinajones.

su hija , monja salesiana , estuvo en camaguey un tiempo, ella fallecio, creo.

de friguls las anecdotas son infinitas, el siempre decia que estaba escribiendo sus memorias , ojala que algun dia las publiquen ..


saludos

Eufrates del Valle said...

Gracias, amigos. Ahora fue que pude escaparme a El Imparcial Digital. Mucho trabajo hoy. Con cuanto placer veo que todos recuerdan a Friguls como yo. Joaquin, te aliento a que escribas sobre el, todas esas anecdotas que debes tener de Friguls, asi quedan mas datos, quizas alguien en el futuro decida escribir algo mas serio sobre su persona y seguro aportarias muchas cosas nuevas.

A todos, gracias por sus aportes, y por pasar y comentar!

Aguaya Berlín said...

Yo no lo conocí pero siempre escuché su nombre en Radio Reloj. Qué buen homenaje, Eu.

Por cierto, en Radio Reloj se puede escuchar la emisora en vivo. Un par de veces lo he hecho. Yo me abstraigo del contenido y me concentro en el sonido... fueron muchos años oyendo ese "tic-tac" durante 59 segundos y el "gong" a cada 60. Me trae siempre muy gratos recuerdos pues siempre lo escuchaba en las mañanas mientras me preparaba para ir al trabajo...

Anonymous said...

Eufrates, cuánto me alegra que hayas recordado a Juan Emilio. Cuando él falleció hice una nota para mi lista de correos.
La semana pasada, a propósito de la reseña que Raúl Rivero me hizo del acto de premiación del Ortega y Gasset y del coctel que le siguió, recordé algunos de los convites en que participé en mis veinte años como periodista oficial.
En ese recordatorio mencionaba a Friguls, pues durante casi todos los 14 años en que pertenecí al ICRT, cubrí el sector cultural y coincidimos en infinidad de actividades, conferencias de prensa, estrenos, recepciones... Sí, esa periodista de la foto es Mercedes Hernández, con quien también muchas veces coincidí, al igual que con Ada Oramas, Mercedes Santos Moray, Angela Soto...
De otras no recuerdo su apellido, como Berta, la mulata que tenía un mechón de canas alante, muy amiga de la china. He olvidado su apellido, pero no su rostro ni la forma correcta de María, quien trabajaba para la AIN.
De los hombres que cubrían el sector cultural, aparte de Juan Emilio, los más recordados son Pedrito Herrera, de JR; Orlando Carrió, de Tribuna y Frank Padrón, sobre todo cuando venían los festivales de cine.
Entonces me llevaba bien también con los tres de Granma, Omar, que debe haberse quedado de decano por Juan Emilio; el posteriormente conocido como "de la hoz y el martillo" y al más joven, que no recuerdo su nombre y no sé si sigue en el diario oficial.
Tanto de Bohemia como del ICRT guardo los mejores recuerdos de todos mis excolegas y con los dedos de una mano se pueden contar los que después, cuando me hice periodista independiente, le hicieron juego a la Seguridad y en algún que otro momento hablaron mal de mí, pero han sido los menos.
En una entrevista que me hicieran para un blog colombiano tengo palabras de reconocimiento para muchos de los periodistas con quienes compartí buena parte de mi vida laboral. Tania Quintero

Eufrates del Valle said...

Tania, gracias por compartir estas anecdotas y recuerdos de nuestro Friguls. Veras el dia que nos encontremos tu y yo, como recordaremos juntos tantas anecdotas de esa epoca. Por ti fue que me entere del fallecimiento de Friguls, leyendolo en tu blog. Un abrazo.

NG la Banda said...

Había un chiste que decía algo así como: “este es tan patón que baila casino con radio reloj” o algo así… y si yo también recuerdo lo de: “reportó Juan Emilio Friguls”…lo habré escuchado decenas de veces sin que tuviera para mi ningún sentido… mas sin embargo hoy ese “enigma” se resolvió y supe que detrás de ese nombre extraño había una bella persona…